Batería de San Fernando

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1749 · Autores: Antonio Riviere, Francisco de La Pierre

Esta es otra de las baterías surgidas a mitad del siglo XVIII del plan de fortificaciones del comandante general de Canarias Andrés Bonito y Pignatelli, en su esfuerzo por poner a punto las defensas del Archipiélago. 
La batería de San Fernando quedó establecida en 1749 en la llamada Punta del Palo de La Isleta, con el objetivo de dar refugio a las embarcaciones que venían buscando la bahía de La Luz tras doblar el Roquete, accidente éste situado algo más al norte.
Los planos fueron obra de los ingenieros militares Antonio de la Riviere y Francisco de la Pierre, técnicos que propusieron una explanada semicircular con cuerpo de guardia, almacén para pólvora y aljibe. El complejo estaba cerrado con una muralla de seis pies de altura que, uniendo un extremo del muro defensivo con la edificación de la propia batería, servía como contención de las tierras de la explanada. 
A mediados del siglo XIX el estado de conservación de la batería era lamentable, por lo que se propuso su restauración. Se construyó entonces una nueva estructura en su gola. Luego pasó a ser batería de salvas (saludos, avisos y otro tipo de transmisiones), función que desempeñó hasta la década de 1930 cuando, tras la construcción del gran dique del puerto, esta función la desempeñó un nuevo emplazamiento en Guanarteme.
Más tarde, la batería de San Fernando quedó integrada en el acuartelamiento de ingenieros del Lazareto, y su explanada se transformó en jardín, el almacén en polvorín y el cobertizo construido con posterioridad en local auxiliar.
A mediados del siglo XX la antigua batería de San Fernando desapareció totalmente engullida por las sucesivas ampliaciones del puerto de La luz y de Las Palmas.

28.15952, -15.411208