Bateria del Buen Aire

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1749 · Autores: Antonio Riviere, Francisco de La Pierre

La batería del Buen Aire estaba situada en El Confital, zona de La Isleta que hasta la aparición de este reducto estaba totalmente desprotegida.
Su construcción vino determinada, según nos cuenta Viera y Clavijo, cuando en 1742 el comandante general de Canarias, Bonito Pignatelli, navegando desde Tenerife a Gran Canaria con motivo de una inspección sobre el estado de las fortificaciones de esta isla, la embarcación en la que viajaba se vio amenazada por un barco corsario inglés surgido de la rada de El Confital, costa desde siempre propicia, dado su aislamiento y sus formas recortadas, para el pirateo y el pillaje. La nave española se puso en posición de combate y llegó a disparar un cañón, lo que provocó la huida del inglés. Este hecho decidió definitivamente que esta zona de la península de La Isleta tenía que ser protegida. Y así, entre 1743 y 1749 se edificó esta batería bajo los planos de los ingenieros militares Riviere y La Pierre.
La construcción se situó en un lugar prominente, a unos 30 metros sobre el nivel del mar. Tenía una planta en forma de cuarto de círculo y a la instalación se accedía por medio de una rampa terminada en rastrillo. En uno de los extremos de la explanada se encontraba el cuerpo de guardia, estructura de planta cuadrada capaz de albergar a 12 soldados; y por el lado opuesto, otro recinto más pequeño acogía el almacén para la pólvora. La cocina se encontraba junto al parapeto. El complejo militar llegó a contar con cinco cañones de a 18. 
A principios del siglo XIX la batería del Buen Aire ya se encontraba en un estado lamentable, con su muralla derrumbada. En 1944 sólo quedaban ligeros vestigios de esta construcción. 

28.15169, -15.43206