Camino real de Gáldar

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: S. XVI

El camino real de Gáldar o del Norte tras la Conquista se convirtió en la vía terrestre más importante de toda la isla, ya que conectaba por tierra, salvando grandes dificultades orográficas, la capital con una de las zonas más ricas y de mayor explotación económica de toda Gran Canaria en aquel momento. En los valles, vegas y barrancos del sector noroeste insular se establecieron importantes ingenios azucareros que concentraron una gran actividad económica, haciendo florecer los núcleos de Arucas, Guía y Gáldar. Estos centros poblacionales, desde comienzos del siglo XVI, estuvieron conectados con la capital por un camino de herradura que soportaba un gran tráfico de personas y mercancías.  
El camino real de la ciudad de Las Palmas a Gáldar partía de Vegueta y tras cruzar el Guiniguada se dirigía en dirección a la ermita de San Justo y Pastor, antes de ascender por la cuesta de San Nicolás hasta llegar a un paso angosto, donde hoy se encuentra la Cruz de Piedra. Desde ahí continuaba en dirección a San Lorenzo, donde se bifurcaba con un ramal hacia Teror y otro hacia Arucas, pasando por la vega de Tamaraceite y atravesando Tenoya, en donde existía un importante ingenio azucarero. Desde allí, el camino de rodadura tomaba la dirección hacia la costa de Bañaderos y atravesando San Andrés y San Felipe se empinaba hacia la Cuesta de Silva para por fin alcanzar los llanos que preceden a los asentamientos de Guía y Gáldar. 
El camino real del Norte siempre fue considerado de gran importancia en el entramado viario insular, ya que conectaba en su largo, sinuoso y complicado recorrido, la capital con las principales zonas productivas de esta parte de la isla. La conservación de esta vía y su buen estado siempre fue una preocupación para las autoridades insulares.
 
 

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