Edificio Wagon Lits Cook
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Arquitectura civil · Año: 1965 · Autores: José Sánchez Murcia
Fresco, ligero, austero, desprovisto de toda concesión a lo anecdótico. Perfectamente instalado en la ciudad sin hacer ningún aspaviento. La imagen es la expresión constructiva de la sección del edificio; eso es lo que lo hace tan actual. Los forjados se prolongan en unas delgadas losas a modo de galerías de mantenimiento, entre las cuales se resuelve la fachada mediante un acristalamiento de suelo a techo. El antepecho de las galerías, también acristalado, permite la visión del mar cercano.
Uno de los primeros edificios que en estos años restablece la continuidad de la arquitectura moderna después del periodo historicista de la posguerra española.
Excelente remate de manzana en una esquina próxima al mar marcando la frontera entre la zona de expansión de la nueva ciudad de la posguerra y la ciudad jardín de los años 30, su interesante posición urbana marca un nuevo concepto de ciudad, alternando espacios libres frente a la colmatación de la edificación en manzana.
Imagen cristalina que abre un nuevo periodo más optimista. Incorpora por primera vez en la isla la idea expresionista de una nueva visión de la ciudad.
Su concepción integra la visión de los enormes árboles de la plaza delantera que le hacen de persianas en la más pura tradición miesiana.
A diferencia de la corriente racionalista de los años 30, existe una utilización arriesgada de los nuevos materiales, como es el caso de los grandes acristalamientos propios de los nuevos edificios de oficinas que en este caso simulan un muro cortina adaptado a la escasez de medios de la época en España y agravado aún más en Canarias, o el gresite color plata que recubre las losas. Destaca el apurado cálculo de las finas losas de los balcones que acentúa su idea de ligereza y la repetición de los forjados horizontales, y la utilización de grandes paños acristalados fijos resueltos con unos delgados perfiles ocultos solamente interrumpidos por pequeños aireadores y puertas de mantenimiento.
La elevada exposición al sol de nuestro clima se mitiga con la orientación norte predominante y la prolongación de los forjados formando una balconada que hacen a su vez de partesoles.
Mientras la arquitectura española de Madrid y Barcelona de estos años se movía por un camino que se ha dado en llamar nuevo organicismo, este edificio se acerca más a las corrientes imperantes en Europa, como Alemania, o en América donde el movimiento moderno sigue una evolución heredada más directamente de la modernidad de los años 50.
28.121357, -15.426207