El Sensat
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: c. 1930
¿Cómo pudo estar un barco tan grande fondeado en nuestra bahía, y que fuera un club náutico?
Corrían los primeros años del siglo pasado y el grueso de los ciudadanos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria empezaban a descubrir la playa, y el placer de vivir y disfrutar del mar.
En 1920, Las Canteras no tenía el problema que ahora padecemos con la acumulación de arena, había mucha más profundidad en la dársena y la distancia entre la orilla y la Barra era mayor, así que meter un barco de este tonelaje por dentro de La Barra no tenía muchas complicaciones. Maniobra totalmente impensable en estos tiempos.
Fondeado aguantó este club flotante unos cuantos veranos. Y aunque no es agradable ver un barco de vela con los palos cortados, y que sirva de club social. El Sensat cumplió la misión de entretener a los ciudadanos de aquellos años que alternaban entre pasear por la playa, comer en la caseta de Galán o darse una vuelta en bote hasta El Sensat.
El Sensat acabó sus días en la orilla de la playa de Las Canteras, al romper las cadenas del ancla por un fuerte temporal. Nunca se reflotó. Hay quien dice que parte de su estructura sigue enterrada debajo de la playa, más o menos en las inmediaciones de la Peña del Pastel.
El pailebote Pablo Sensat no fue un barco cualquiera, concluyó con éxito travesías hasta Buenos Aires, Cuba o Filipinas. En aquella época batió un récord en el océano Atlántico y atravesó el temido Cabo de Hornos. En su época gloriosa fue capitaneado por Salvador Maristany, un marino legendario de El Masnou, lugar de donde es originario este pailebote.
28.144414, -15.434545