Faycán
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Literatura · Subcategoría: Fragmentos literarios · Año: 1945 · Autores: Víctor Doreste
Faycán: memorias de un perro vagabundo es la obra más conocida del polifacético autor Víctor Doreste (1902-1966) y también una de las novelas más leídas de la literatura canaria. En ella un perro llamado Faycán narra las peripecias vividas a lo largo de su vida, en lo que constituye un particular retrato de las costumbres y, en ocasiones, miserias de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y sus habitantes. En este fragmento se cuenta, a modo de fábula, el origen de las esculturas de los perros de la plaza Santa Ana.
[...] «Cuando el hombre llegó a ella con el palo en alto y la piedra en la diestra, cuando lo mejor y más puro de nuestra raza iba a ser exterminado, un poder desconocido y sobrenatural, algo que está por encima de nuestros conocimientos y que jamás podremos comprender, convirtió en bronce lo que fuera carne palpitante. Los hombres se ensañaron inútilmente. Partióse la piedra en dos; se astillaba el palo; mellábase el machete... Por fin, fueron abandonados a su eterno, verde y duro silencio.
—Pasaron los tiempos; y un hombre bueno y justiciero los colocó en una plaza pública, cercana al barranco, frente a la gran casa de piedra con torres y campanas. Allí vivirán en bronce, hasta que el sol se apague y la luna deje de platear el lomo de los gatos.
Hubo un silencio maravillosamente corto; y profundamente largo. Cicerón posó en el suelo sus largas orejas. Latía en el aire una interrogación.
—¿Sus nombres? —me preguntó.
Hizo una breve pausa y me miró con serena emoción.
—No los olvides nunca: Aterura, Mogano, Doramas, Tindaya, Bentayga, Tenoyo, Tirajano, y... Faycán. A tu antepasado puedes reconocerle en seguida: le falta la mitad de una oreja. La perdió en un combate glorioso; y el bronce respetó lo que era para él un orgullo. Cuando los veas por primera vez —fueron las últimas palabras de Cicerón— no te empeñes en lo imposible. No huelen a nada.»
28.100714, -15.415238