Fuente El Callao

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Arte · Subcategoría: Escultura · Año: 1989 · Autores: Tony Gallardo

Contemplar el Gran Callao que centra la fuente de la rotonda estratégicamente situada en la entrada principal del Puerto de la Luz, es simplemente ver la existencia en redondo. [...] Ves el callao, airoso pero no insolente, humilde pero no humillado, como nuestra manera de ser; erigido sobre su pedestal metido en el agua hasta los tobillos; con su cresta dentada o su rostro celado, según cómo y desde dónde lo mires; sus espaldas mojadas o su vientre abombado, chorreando; ves la amplia taza de la fuente con la suave cascada que discurre entre lajas de tintes tenues y relieve atenuado; ves el entorno de tabaibas, dragos, plantas autóctonas de la aridez sedientas; al fondo la silueta familiar del volcán de la Isleta y al otro lado los barcos; y lo que gira, el tráfico, el fárrago de la febril actividad portuaria. Pero ves también a tu alrededor lo que tiene vida; ves por todas partes, cómo el agua brota de la fuente, vida; pero esta vida apenas te toca. Es como un agua fina que parece que no moja. Te sientes independiente de esta vida hasta cierto punto, y en esa independencia el escultor basa su espacialidad. Hay como una distancia que te separa al tiempo que te une a esta vida. Siempre hay delante de ti, contemplando esta escultura, diferentes planos superpuestos que crean una tierra de nadie, en cuya franja pueden expandirse, en plena libertad, tu actividad y tu vida. Te sientes cómodo, te sientes, como el agua que por la fuente discurre, libre. No hay contacto inmediato entre tu yo y el devenir circundante. Tu contacto con este devenir se efecúa por encima, por la superficie del agua rizada por la brisa y con la ayuda de una veladura, una neblina, que une tu yo a lo otro.

28.147606, -15.420655