Marquesina del Muelle Santa Catalina
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1915-1965
La marquesina se gestó en agosto de 1915 merced a la idea de la sociedad Fomento y Turismo que, haciéndose eco de la opinión pública, propuso a la Junta de Obras del Puerto la necesidad de un estudio y redacción de proyecto de un templete para el desembarco en el muelle Santa Catalina de los pasajeros de los barcos que fondeaban en la bahía. Autor del proyecto fue el ingeniero director del puerto, Jaime Ramón Ramonell y Obrador, que lo redactó el 27 de marzo de 1916 y en cuya memoria expone las razones que hacían necesaria su construcción. Ramonell recuerda que dos años antes, en 1913, el número de pasajeros que llegaron a Las Palmas fue de 220.696, además de 247.229 tripulantes de los diversos navíos, totalizando 467.315 personas, que en su mayor parte desembarcaban por aquel muelle. Que hasta ese momento "el embarque y desembarque de pasajeros y tripulantes se efectuaba por escalas de piedra resultando incómodo saltar a tierra por lo reducido de los escalones y encontrarse aquellos muchas veces mojados y resbaladizos por las mareas". Que se hacía necesario tener "un lugar donde hacer las esperas protegidos del sol o la lluvia, y aguardar las falúas que los trasladen a bordo". Explica con todo lujo de detalles técnicos que "la escala sur del muelle de Santa Catalina se usa exclusivamente para el tráfico de los viajeros, pues la parte norte es por donde se hace el tráfico de carbón, utilizando muchas operaciones en barcazas y falúas que hacen desagradable a los viajeros".
El proyecto se aprobó por Real Orden de 9 de mayo de 1916 y la recepción provisional de la marquesina se efectuó el 5 de enero de 1917. El proyecto original se dividía en dos secciones: pabellón y escala, cuyos presupuestos de ejecución por el sistema de administración fueron de 13.545,65 y 24.222,76 pesetas, respectivamente, con un plazo de ejecución de cuatro meses. La marquesina original tenía doce metros de largo por ocho de ancho, ocupando parte de la acera que entonces tenía el muelle. El último personaje de renombre mundial que utilizó esta marquesina para su desembarco y posterior embarque fue el ex primer ministro Winston Churchill, que en 1958 navegaba como invitado especial, junto a otros personajes, del naviero griego Aristóteles Onassis a bordo del yate Christina, que no atracó en ninguno de los muelles, como hizo en otras sucesivas y numerosas ocasiones, sino que quedó fondeado en la bahía.
En 2009 la Autoridad Portuaria de Las Palmas -institución que anteriormente se denominaba Junta de Obras del Puerto-, inauguró en un lugar próximo al que estuvo la primitiva marquesina, una reproducción a escala de acuerdo con los planos conservados. La marquesina original fue derruida en 1965 con motivo de la ampliación y modernización de aquella parte del puerto.
28.140927, -15.427132