Obispo Codina

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Lugares históricos

El obispo Don Buenaventura Codina y Augerolas (1785-1857) era considerado "el defensor de los pobres y enfermos". Llegó a sufrir destierro, incomprensión y persecuciones en algunos momentos, a causa de los vaivenes políticos de su época. Los pobres y los enfermos fueron el objeto de sus desvelos pastorales. Sus escritos en defensa de ellos son un reflejo de los de su padre espiritual San Vicente de Paul. Fue promovido como obispo en 1847 y rechazó el nombramiento por tres veces, aunque al final terminó aceptándolo por mera obediencia. Durante la epidemia de cólera-morbo (1851), se pasó horas visitando las casas de Triana para atender a los apestados, llegando a asumir la capellanía del Hospital cuando falleció el responsable del mismo S. Martín. Cuando fue exhumado se halló su cuerpo incorrupto, que actualmente, y por acuerdo capitular, se conserva en una urna de cristal. Desde hace años se ha iniciado su proceso de beatrificación y canonización.

Su espíritu queda patente en las palabras que dirigiera en 1851 al Ministro Bravo Murillo:

Desde mi instalación en este Obispado no he perdonado trabajo alguno para introducir reformas saludables en la moral pública y privada. Mucho se ha conseguido por la gracia de Dios, por medio de la predicación que he ejercido continua mente. Esta Iglesia, la más pobre, es la esposa que por voluntad de Dios se me ha dado. La cuidaré mientras pueda. Y cuando no, solicitaré un retiro para acabar mis días en paz y prepararme para dar buena cuenta, cuando sea presentado ante el tribunal de Nuestro Señor Jesucristo.

28.101584, -15.415601