Parque Doramas
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Ocio · Subcategoría: Espacios verdes · Autores: Nicolás María Rubió Tudurí
El Parque Doramas, que vincula su gestación a la del Hotel Santa Catalina y sus instalaciones adyacentes, no alcanzará su condición de jardín municipal, con extensiones que irán mucho más allá de los límites que tenía el del hotel, hasta que en torno a 1922-1923 el Ayuntamiento capitalino adquiera el establecimiento y sus instalaciones, junto con unas parcelas colindantes propiedad de la familia de Diego Wood, que habían pertenecido, hasta la desamortización de Mendizábal, al Convento de San Pedro Mártir, en la zona donde hoy se ubica el Pueblo Canario que proyectaría años después el pintor Néstor Martín Fernández de la Torre, con la vista puesta en el afamado "Pueblo Español de Barcelona", como un lugar donde el turismo que visitaba la ciudad podría encontrar una muestra permanente de la artesanía, el folclore y las costumbres isleñas, aunque el proyecto no se iniciaría hasta después de 1940 siendo alcalde Diego Vega Sarmiento, y ocupándose del mismo, en un proceso que, en dos fases, requirió 16 años, pues no se abriría de forma definitiva sino en 1956, su hermano Miguel, el arquitecto que también se encargó, en 1950, de la reconstrucción del Hotel Santa Catalina en las líneas básicas que mantiene en la actualidad, y tras la que los jardines se someterían a una amplia remodelación que se llevó hasta la ladera de Altavista, con un diseño encargado al prestigioso arquitecto y diseñador de jardines menorquín Nicolás María Rubió Tudurí, que logró darles, sin renunciar a la estética regionalista que predomina en el conjunta de la zona, el aspecto moderno, cómodo, atractivo y singular que han matenido hasta la actualidad, con un carácter y una personalidad que contribuyó a redefinir la propia geografía física y socio-cultural de la capital isleña en su conjunto.
La parte posterior del Hotel Santa Catalina [...] constituyó en adelante y hasta la actualidad la extensa zona que fue realmente conocida y disfrutada por los ciudadanos como "Parque Doramas", nominado así en recuerdo del guerrero aborigen fallecido en la batalla de Arucas, frente a las tropas de Pedro de Vera, y que llevaba el nombre del umbroso bosque donde habitaba y que se extendía por las tierras de los actuales municipios de Firgas y Moya; antigua frondosidad que hoy recuerdan dragos, palmeras, ficus, una vegetación variada y densa que hace de este parque una de las joyas naturales más llamativas de ese "continente en miniatura" que es Gran Canaria.
Restaurado recientemente, con unas obras que le han permitido recuperar todo su carácter y su esplendor, dotándolo de moderno mobiliario, de un nuevo y curioso bar terraza, así como de una fauna propia de jardines como son cotorras y otras aves, a la vez que una colorista diversidad de peces para el amplio lago con el que ahora cuenta, junto con las fuentes ya tradicionales, el Parque Doramas vuelve otra vez a ser el lugar preferido de niños y mayores, muchos de los cuales aún recuerdan el pequeño zoológico que llegó a instalarse en la década de los sesenta, donde el personaje preferido era siempre el "mono Felipe", un chimpancé inquieto, juguetón y muchas veces malhumorado, que hacía de las suyas con el beneplácito de cuantos le contemplaban en su estrecha jaula.
28.120249, -15.428808