Real Club de Tenis Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Ocio · Subcategoría: Deportes · Año: 1895-96

La historia centenaria del actual Real Club de Tenis Gran Canaria resulta tan interesante como desconocida. Todo comenzó a finales del siglo XIX: entre 1895-96, unos entusiastas ingleses residentes en la Isla decidieron construir Las Palmas Lawn Tennis Club para poder practicar el deporte de moda en aquellos momentos en las capas altas de la sociedad, que había patentado 22 años antes el británico Walter Clopton Wingfied. Muy pronto aquellas instalaciones de tenis situadas frente al hotel Metropole, actuales oficinas municipales, se convirtieron en el punto de encuentro de la pujante colonia anglosajona y de la paulatina presencia de la incipiente burguesía local. También fue paso obligado tanto de los ingleses que visitaban la Isla por su excelente clima y condiciones curativas, como de aquellos que hacían escala de viaje a las colonias británicas en África.

El club tuvo además una decisiva irrupción en el ámbito nacional con la destacada actuación de Sydney Montague Head, campeón de España en 1907 y 1909, que recibió la preciosa copa de plata donada por el Rey Alfonso XIII. Ello incentivó la práctica de dicho deporte y la incorporación de jugadores locales a la citada entidad.

Las Palmas Lawn Tennis Club formó parte importante de la floreciente actividad deportiva, social y cultural de la época, en la que los ilustres huéspedes de los hoteles Metropole y Santa Catalina visitaban con frecuencia el recinto de City Garden (Ciudad Jardín), en su recorrido por el British Club y el Gabinete Literario. Por la cancha de cemento del Club pasaron personajes de la cultura, de la política, del floreciente comercio o de la escena cinematográfica y de la literatura, como Ava Gardner y Agatha Christie. La escritora inglesa llegó a Gran Canaria el 27 de febrero de 1927 con 36 años, junto a su pequeña hija Rosalind y su secretaria Carlo. Frecuentó y jugó en las canchas del club de Ciudad Jardín mientras gestaba la novela Miss Marple y los trece problemas, en la que hizo alusión a Agaete y Puerto de las Nieves, uno de sus lugares preferidos en el desarrollo de la trama de La muchacha de compañía. De igual manera, Ava Gardner se desplazó desde el hotel Santa Catalina a las canchas del Metropole para jugar al tenis con el "afortunado" y jovencísimo, por aquel entonces, Vicente Boissier Pérez. "Sin duda, era una mujer muy hermosa, pero a mí me llamó la atención especialmente su extraordinario cutis" rememora. De la diva se comentaba durante su estancia en la Isla que acompañaba el desayuno con unas copitas de Jerez.

Por otra parte, las ingleses de finales del siglo XIX no sólo introdujeron el tenis en Gran Canaria, sino también el fútbol -donde la incorporación de los grancanarios se produjo con más rapidez que en otros deportes-, el criquet, los bolos, etc. Sin embargo, su iniciativa en el golf fue determinante al crear el campo del Lomo del Polvo (Escaleritas), que a la postre sería el campo decano de España y uno de los más antiguos de Europa. En 1957 ocupó su nueva sede de Bandama con el nombre de Club de Golf de Las Palmas bajo la iniciativa del grancanario Juan Domínguez Guedes, precursor del nuevo proyecto y una personalidad en la vida deportiva, social y empresarial de la Isla.

Las vetustas instalaciones de Ciudad Jardín, todas de madera y superficie de cemento en las canchas, fueron muy restrictivas para los grancanarios en los primeros momentos, para luego irse abriendo poco a poco a la incorporación de los mismos. "A los jovencitos que empezaron a frecuentar el club les llamaban los 'Niños de la brillantina', por el empaque social y económico de su familia, pero la realidad es que tenían que aprovechar en muchos casos las raquetas y bolas desechadas por los ingleses para poder jugar", según comenta Vicente Boissier.

Tenía siete canchas en sus comienzos, pero años después dos de ellas quedaron fuera de uso debido a la instalación de una lavandería y otros servicios de mantenimiento del hotel Metropole. Por dichas canchas pasaron jugadores de la trascendencia mundial de la gijonesa Lili Álvarez, condesa de Valdéne, finalista en Wimbledon en 1924-25-26, y campeona de dobles en Roland Garros en 1927. Adorada por todos los aficionados, especialmente en Londres, donde consideraban su juego "inusualmente atrevido".

También jugó Manuel Alonso, el primero de la trilogía de los Manolos, junto a Manolo Santana y Manuel Orantes. En 1920 fue considerado el mejor jugador del mundo. En su recuerdo se celebra el campeonato de España infantil Memorial Manuel Alonso. Los aficionados de la época pudieron ver a ex campeones del Grand Slam y a toda la flor y nata del tenis español por entonces.

28.121819, -15.428712