Ruta modernista: 07. la arquitectura de la calle Perojo
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Rutas · Subcategoría: Ruta modernista · Año: 1904-1931 · Autores: Laureano Arroyo, Fernando Navarro, Rafael Massanet y Faus, Miguel Martín-Fernández de la Torre, Facundo Fierro
El planteamiento del ensanche inicial, fuera de la Portada, vendría condicionado por la necesidad de establecer una política urbanizadora que albergara a la nueva burguesía y dotara de viviendas de alquiler a la clase media trabajadora. Hasta el Decreto Municipal de 1908, en que el Ayuntamiento prohibe su edificación, el primer tipo de vivienda en el ensanche era el de la casa terrera que será sustituido por viviendas de dos o tres plantas, ya comunes en el resto de la ciudad interior. Esta decisión coincidió con el inicio de la construcción de la calle Perojo, por lo que sus arquitecturas y las del entorno inmediato, reflejan también una situación nueva en la ciudad; se trata de un suelo libre de antecedentes edificatorios que se parcela y construye, fijando las tipologías de una sola vez.
Así pues, la calle Perojo se convierte en un modelo de parcelación y construcción del ensanche, con arquitecturas de gran calidad que van del academicismo de la primera década, al romanticismo de los años treinta, pasando por toda la variedad ecléctica. Todo ello, con una unidad aparente tan difícil de encontrar en la ciudad nueva, sobre todo después de la sustitución de la década 1960-70 de la que ni siquiera la calle Perojo consiguió evadirse. Esta calle es un conjunto edificado que, por encima de todo, y gracias a los valores arquitectónicos que se han señalado, merece ser declarada de interés cultural para la ciudad.
En contra de lo que se pudiera suponer, los primeros proyectos no se hacen en el inicio de la calle, sino en las cuatro esquinas de la calle Cebrián entre 1904 y 1907. Aquí, Arroyo lleva a cabo en varios modelos, uno de los tipos fundamentales caracterizado por parcelas cuadradas distribuidas según esquemas circulatorios en torno a patios. Siendo uno de los mejores ejemplos, el de las dos casas para los señores Galván y Marrero (nº 20). En todos estos casos de esquina, las plantas bajas se dedican a almacenes o locales comerciales. Más tarde, en 1915, Navarro proyecta para Don Santiago Peñate (nº 45), el mejor ejemplo de este tipo, con el patio central completamente rodeado por la galería acristalada. Otro tipo de los que realizará los mejores modelos, es el que se desarrolla en las parcelas profundas, entre medianeras, que funciona con corredor central y piezas a ambos lados.
Entre todas ellas, destacan sobre todo, las casas proyectadas por Navarro entre 1909 y 1914 a lo largo de la acera poniente de la calle, donde encontraremos un subtipo que se caracteriza por la aparición del doble zaguán que separa los accesos a cada vivienda. La existencia de patio trasero, a veces un jardín, como en la casa de Don Alejandro Hidalgo, lleva a definir una segunda fachada con pórtico, baranda o galería. La importancia urbana de la operación, obligaba además a dotar a las casas de una fachada de gran calidad arquitectónica, Así, Arroyo compone sus alzados confiando en la capacidad compositiva de los huecos ordenados, a los que dota de jambas y dinteles horizontales, moldurados en cemento con estilemas “modernistas” de remate, acompañados de
balaustres, balcones, hierro forjado y remates de cornisa de escasa decoración. Navarro en cambio, suele enmarcar y rimar sus fachadas con pilastras y decorándolas con mayor riqueza ornamental.
En algunos de los últimos proyectos de esta calle firmados por Navarro (desde 1921), está clara la intervención de Masanet, que colaboraba ya en su estudio y aporta nuevas soluciones de fachada, donde cada planta se resuelve según elementos y formas diversas que se componen en el vertical según una compleja operación ecléctica. Es ese el tema que encontramos en sus edificios de 1925, uno al final de la calle y otro para D. Enrique Wiot (nº 35), donde Masanet reunió las mejores soluciones funcionales de Navarro con una solución en L del conjunto de servicios. La fachada, a la que abren la sala, la alcoba y el gabinete en cada planta, sigue el esquema ecléctico, con toda una panoplia de huecos, miradores, balcones y ornamentos de cantería de enorme riqueza compositiva, sobre un paramento forrado de cerámica vidriada.
Finalmente, de 1931 son los proyectos que Miguel Martín hace en los solares de la esquina de la calle Murga, ya plenamente racionalistas. En ambos casos, el lenguaje racionalista resuelve las volumetrías, volados, huecos, así como la decoración listada de las fachadas. A fines del 2000 y principios del 2001, Facundo Fierro realizó una intervención cromática en todo el conjunto.
28.109716, -15.419369