Teatro Mínimo

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1927 · Autores: Claudio de la Torre, Josefina de la Torre

Los hermanos Claudio y Josefina de la Torre crearon en su propia casa familiar de la Playa de Las Canteras un espacio escénico muy peculiar al que denominaron Teatro Mínimo. Allí, junto a textos clásicos se representaron también a autores contemporáneos y vanguardistas que convertirían este lugar en un destacado foco de expresión artística y de experimentación dentro del encorsetado y costumbrista mundo teatral canario del primer tercio del siglo XX. 
La primera obra que se representó en este “teatro familiar” fue el cuento dramático El Viajero, obra de Claudio de la Torre, con su joven hermana Josefina interpretando el papel de actriz principal. Corría agosto de 1927, año que dio nombre a toda una magnífica generación literaria.
Teatro Mínimo, según testigos presenciales que allí acudían a disfrutar de las sucesivas representaciones, no era sino "un patio más largo que ancho (que) sirve de estancia a los espectadores. Al fondo una ventana rasgada sirve de embocadura al minúsculo escenario, que es una de las habitaciones de la casa. Es un teatrito donde la sencillez y el refinamiento parecen una misma cosa. En él se ha prescindido de todo relieve escenográfico y la representación se desliza sin más fondo que unos cortinajes. Es arte que se hace en casa (ya que en la ciudad no se hace); pero no se trata de un teatro casero. Quiero decir que no es arte de entretenimiento, sino de absoluta seriedad".
En este espacio también se celebraron veladas literario-musicales y representaciones de piezas de los dramaturgos más vanguardistas de aquel entonces como Andriev, Shaw o Synge. El objetivo era la reivindicación del arte por el arte, sin ningún otro afán. La poesía más avanzada tuvo aquí su conveniente expresión escénica y el minúsculo patio de butacas acogió tanto a intelectuales buscadores de lo nuevo como a vecinos de la playa que buscaban pasar un buen rato de entretenimiento.  
Aunque Teatro Mínimo obtuvo cierto reconocimiento dentro de los pequeños círculos vanguardistas del arte en Canarias, la marcha de los hermanos De la Torre a la Península (donde ambos desarrollaron posteriormente unas fructíferas carreras) y el estallido de la Guerra Civil, fueron factores suficientes para que dejara de funcionar. Con todo, su huella quedó marcada como ejemplo de un espacio escénico que, aunque de aforo limitado, llegó a brillar como un novedoso experimento donde primó la libertad artística. 
 

28.136162, -15.439253