Asilo Victoria
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1911 · Autores: Antonio Pintor y Ocete
El Ayuntamiento de Santa Cruz se propuso a lo largo de todo el siglo XIX establecer un asilo para niños abandonados y huérfanos. Se quería dar amparo a aquella "infancia desvalida que vaga por las calles y plazas de esta capital, durmiendo al raso en grupos de cuatro y seis de ambos sexos", tal como describía la prensa local de aquel entonces.
En 1849 se fundó una Casa de Huérfanos a cargo de la Junta Municipal de Beneficiencia y los niños fueron albergados en el antiguo hospital y las niñas en una casa de la plaza de la Iglesia. La falta de fondos para su mantenimiento no dio continuidad a esta iniciativa.
El 22 de marzo de 1906 se formó, bajo la dirección de Áurea Díaz Flores, una sociedad benéfica para dar asilo y educación a niños abandonados y a hijos de gente sin recursos. Se nombró patrona y presidenta honoraria a la reina Victoria Eugenia, de ahí el nombre de "Asilo Victoria".
En mayo de 1907 el Ayuntamiento cedió un solar de 3.000 metros cuadrados en la calle Galcerán esquina a Noria Alta (hoy, Ramón y Cajal) para la fabricación del amplio edificio destinado al asilo bajo el proyecto del arquitecto Antonio Pintor.
El Asilo Victoria se inauguró el 16 de abril de 1911, estando regentado por los hermanos de las Escuelas Cristianas que comenzaron a atender a más de 180 niños, alternando las clases teóricas con las enseñanzas prácticas de oficios tales como carpintería y zapatería. Fue el comienzo de la formación profesional en la ciudad.
En 1943 la institución pasó a manos de la Comunidad Salesiana, la cual desarrolló una enorme labor hasta 1979, cuando dicha comunidad se trasladó a unas nuevas instalaciones ubicadas en La Cuesta. Fue entonces cuando el antiguo inmueble fue derribado, levantándose en su lugar un edificio destinado a viviendas particulares, oficinas y negocios.
28.465821, -16.256057