Avenida de Anaga (Avenida Francisco La Roche)
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Plazas, calles y mercados · Año: 1949
Esta avenida que corre paralela a las instalaciones portuarias resulta capital para el tráfico rodado de la parte baja de la ciudad. En el flanco de la vía que se asoma al puerto se desarrolla un magnífico paseo peatonal que cuenta con un espectacular arbolado y jardines. Realmente, en todo su desarrollo funciona como una avenida marítima, aunque no lleve ese nombre. Su denominación oficial es la de Avenida Francisco La Roche, en honor a una de las personalidades tinerfeñas más relevantes de la primera mitad del siglo XX (alcalde, presidente del Cabildo, presidente de la Mancomunidad Provincial y otros importantes cargos), pero es popularmente conocida como Avenida de Anaga, en honor a la cordillera que tan bien se divisa desde su paseo.
El origen de esta vía lo encontramos en el trazado original de la carretera a San Andrés y Taganana, comenzada en 1862. A partir de 1911, la franja de terreno o más bien el declive entre esta carretera y la calle de La Marina fue aprovechado para edificar la primera serie de construcciones al borde de la vía, relacionadas con la actividad portuaria. Más adelante se fueron igualando las rasantes y suprimiendo progresivamente los depósitos de carbón y otros almacenes, estableciéndose las bases para conformar una vía de característica urbana y no como auxiliar del puerto. Así se configuró desde el muelle hasta la desaparecida batería de San Pedro, antigua edificación militar que estuvo ubicada donde hoy se encuentra la terminal de pasajeros del puerto. Largas fueron las negociaciones con los militares para que cedieran los terrenos tanto de la antigua batería como de la Comandancia de Ingenieros que por allí se encontraba, y que dificultaban el desarrollo de la vía hacia el Norte. La demolición de las instalaciones militares había sido prevista desde 1931, pero se tardó varios años en realizarse.
La avenida de Anaga, tal como hoy la conocemos, fue proyectada por la Junta de Obras del Puerto en 1934, pero no fue hasta 1949, tras la finalización de la Guerra Civil, cuando aprovechando la construcción del muelle de Ribera se llevaron a cabo los primeros trabajos con la ayuda financiera del Cabildo. En 1956 la vía tenía su trazado casi finalizado.
Durante la década de los sesenta y setenta del siglo XX, en la acera opuesta al paseo peatonal arbolado, se fue levantando progresivamente una verdadera muralla de edificaciones de gran porte que superaron la rasante de la calle de La Marina, quedando ésta sin resquicio de vista al mar. En los bajos de estos edificios se han instalado negocios relacionados con la restauración y el ocio nocturno, lo que convierte la avenida en una de las zonas más animadas de la ciudad.
28.472585, -16.246952