Cantera La Jurada
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1903
Desde esta cantera se extrajo, durante bastantes años, la piedra necesaria para la construcción del muelle de Santa Cruz. Los esfuerzos realizados a lo largo del tiempo con intención de dotar a la ciudad de un muelle de características apropiadas fueron continuos.
En 1847, a sugerencia del ayudante de Obras Públicas Francisco Maffiote, se realizaron los primeros lanzamientos al mar de piedras con forma de prismas artificiales para la elaboración de una escollera. Fue un verdadero avance tecnológico para la época. Tras la aprobación en 1864 de los planos para el nuevo puerto, se procedió, a partir de entonces, a cimentar todo el dique por medio de un gran escollera. Era perentorio localizar una buena cantera, a ser posible cerca de obra, que facilitara el traslado de las numerosas toneladas de piedra que se iban a arrojar al mar.
La primera cantera en explotación de la que tenemos noticia fue la conocida con el nombre de San Pedro, situada en las proximidades de la que hoy es la terminal de pasajeros del puerto, en la vertical de la fuente de Isabel II. Se trataba de un risco que se adentraba en el mar y sobre el que estaba instalado el castillo de San Pedro. La extracción de piedra aquí fue poca ya que solo se podía trabajar por el lado oriental de la formación rocosa, al ser el único libre de construcciones.
En 1885 se comenzó a explotar una nueva cantera, esta vez localizada en la montaña de Paso Alto. Tras numerosas voladuras, la explotación fue satisfactoria, ejecutándose casi toda la extracción en el flanco occidental de la montaña, al ser el único en que los trabajos fueron posibles. En 1894, desde el Ministerio de Guerra, se expresan quejas sobre la extracción de material en dicho lugar, ya que a su juicio ponía en peligro la comunicación directa que conectaba el fuerte de Paso Alto con un "ligero atrincheramiento construido en la época de la guerra contra el Inglés que se asentaba en la cresta de la montaña de la Altura".
De nuevo se tuvo que buscar otro lugar para la extracción, ya que el puerto seguía en construcción. Esta vez los contratista La Roche, Lecuona y Cia, compran, a principios de 1905 (aunque se estaba trabajando en ella desde varios años antes), una finca en un lugar denominado "Ramonal", que se convertiría en la mayor cantera de piedra para la construcción del muelle que se había tenido hasta entonces. Se conoció a partir de ese momento como cantera de La Jurada.
Desde allí y por medio de una locomotora se trasladaba el material hasta pie de obra, o bien se embarcaban en los cercanos muelles carboneros de Valleseco, para su traslado hasta el lugar de lanzamiento al mar.
La cantera de la Jurada se mantuvo funcionando hasta bien entrado el siglo XX, cuando las necesidades de piedra para el muelle ya no eran las de antaño. En la actualidad en su solar se encuentran instalaciones, tanques y almacenes de empresas de combustibles, pero todavía se puede observar el enorme desmonte que sufrió la montaña tras años de extracción de la piedra.
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