Carmen Goya

Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1905-1986

Esta calle lleva el nombre de Gregoria Magdalena Goya Hernández (Santa Cruz de Tenerife, 1905 -1986), más conocida como Carmen Goya, activista política anarquista y una de las más enconadas luchadoras obreras de todo el siglo XX en Canarias.
Nacida en el seno de una familia numerosa cuyo padre, trabajador subalterno del ayuntamiento de la capital, se preocupó por otorgar educación e instrucción a todos sus hijos, Carmen fue una de las pocas mujeres de su clase social que en aquel tiempo llegaron a poder leer y escribir correctamente. A la edad de trece años comenzó a trabajar en una fábrica de tabacos e inmediatamente se afilió al sindicato anarquista Confederación Nacional del Trabajo (CNT), de gran actividad en la ciudad en aquella época. Siempre tuvo una gran capacidad expresiva con un lenguaje llano y directo; le gustaba asistir a conferencias y charlas sobre comunismo libertario, sexualidad, control de natalidad y variados asuntos que afectaban a las mujeres trabajadoras. 
Muy activa políticamente, participó en las principales huelgas celebradas durante el convulso periodo de la II República (inquilinos, tabaco, puerto) y tras el estallido de la Guerra Civil fue de las que asistió a la reunión anarquista en Cueva Roja, celebrada con el propósito de parar por la fuerza a los sublevados. Días después, muchos de aquellos anarquistas allí reunidos fueron detenidos y procesados. Se dictaron veintiún condenas a muerte, entre ellas la de Carmen Goya, aunque su pena, junto a la de María Luisa Hernández León, fue conmutada por la de treinta  años de cárcel, condena que comenzaría a cumplir en la vieja cárcel de la calle de San Miguel.
Años más tarde fue traslada en régimen de semi-libertad a Las Palmas, donde en 1951 lograría embarcar hacia Venezuela. Allí como una emigrante más permanecería durante más de veinte años hasta su regreso a Tenerife en la década de los setenta. Ya jubilada, con una pensión escasa y sin lugar fijo donde residir, contó con la precaria ayuda de antiguos amigos para poder sobrevivir.
Con la llegada de la democracia, su apoyo a todas las causas de la izquierda fue constante hasta su muerte a los ochenta y un años de edad, acaecida el 31 de diciembre de 1986.    

28.442846, -16.281466