Carretera a La Laguna

Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Plazas, calles y mercados · Año: S. XVI

Esta vía fue la más antigua e importante de todas las que partían de Santa Cruz. Durante casi doscientos cincuenta años el trayecto entre Santa Cruz y La Laguna se efectuó, en su primer tramo, por lo que se conocía como Camino de San Sebastián. Éste partía desde el desembarcadero de La Caleta, discurría paralelo a la línea del litoral, cruzaba el barranco de Santos por El Cabo y ascendía por su margen derecho hasta la ermita de San Sebastián. A partir de ahí, en medio de terrenos baldíos, proseguía su dirección hacia el interior de la isla hasta llegar a La Laguna.
La construcción del puente Zurita en 1754 supuso un cambio en la trayectoria del camino que unía Santa Cruz y La Laguna. El nuevo trayecto partía del mismo lugar que antes, aunque ahora no tenía que cruzar el barrio de El Cabo, sino que subía por el borde del barranquillo del Aceite (hoy Imeldo Serís) hasta alcanzar la explanada de lo que luego se convertiría en la plaza de Weyler. Desde aquí ascendía por una senda recta, hoy Rambla de Pulido, hasta llegar al puente de Zurita, donde se salvaba a gran altura el cauce del barranco. Desde aquí el camino proseguía su ascenso hasta la Cruz del Señor, para luego tomar la Cuesta de Piedra, alcanzar Vistabella y seguir ascendiendo por otra cuesta, la del Molino (hoy La Cuesta), hasta llegar a La Laguna por Gracia.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII este tortuoso sendero fue, poco a poco y con grandes esfuerzos, habilitado para el tránsito de personas y mercancías, a pesar de su firme inestable, rasantes descuidadas, duras pendientes (sobre todo en la Cuesta Piedra) y continuos desperfectos.  
A mediados del siglo XIX, de la mano de la recién creada Junta de Obras Públicas, esta vía se convirtió en carretera general, con visos de alargarse hasta La Orotava, por lo que llegó a ser una infraestructura de vital importancia en la complicada red insular de vías terrestres. El propio tranvía que unió a comienzos del siglo XX Santa Cruz con La Laguna y más tarde se prolongó hasta Tacoronte, siguió el trazado de esta carretera.
La aparición de la autopista del Norte, proyectada en 1947, fue un factor determinante para que la antigua carretera general comenzara a perder protagonismo, aunque siempre mantuvo un enorme movimiento, al convertirse, con el paso de los años, en una vía interurbana totalmente edificada a ambos lados de todo su desarrollo. 

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