Casa Hamilton

Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: Siglo XVIII

Esta casa construida en el siglo XVIII y derribada lamentablemente en 1973, era uno de los mejores ejemplos de edificación doméstica canaria en Santa Cruz. Se hallaba situada en la calle de La Marina nº 15. Solo se conserva de ella el patio que fue desmontado antes del derribo del edificio y vuelto a montar en el interior de la actual sede de la Presidencia del Gobierno de Canarias.
La casa fue, según algunos autores, construida a comienzos del siglo XVIII, siendo propiedad de la poderosa familia Casalón, comerciantes franceses con grandes negocios en el puerto de Santa Cruz. Más adelante fue residencia del sargento mayor Felipe Carlos Piar, cónsul de Malta y también dedicado a actividades comerciales. Luego pasó, a comienzos del siglo XIX, a manos de la familia Hamilton, poseedores de una boyante empresa  comercial, sirviendo además de casa particular, oficina, almacén, bodega e incluso de Consulado Británico.
La fachada con vistas al mar por encima de la calle de La Marina era de tres plantas con huecos simétricos. La portada se ubicaba en el costado izquierdo. Las ventanas superiores se cubrían con guardapolvos unidos por una cornisa. Las del entresuelo, más pequeñas, tenían balaustres en el antepecho.
Su magnífico patio distribuía los espacios interiores. Desde él partía una amplia escalera principal. Perpendicular a ella había otra escalera que conducía a un entresuelo que poseía galerías descubiertas en tres lados. Altos pies derechos, con anchas zapatas, sostenían la galería alta cerrada con ventanas de guillotina. La parte inferior del antepecho aparecía decorada con palabras de alabanza al Santísimo Sacramento y a la Virgen. Sobre una de las galerías existía una balaustrada de madera.
El solar de toda la edificación alcanzaba una superficie de 5.373 metros cuadrados y la empresa Hamilton eligió esta impresionante construcción como símbolo de prestigio de su firma comercial. Los accesos individualizados a cada planta respondían al deseo de sus moradores de independizar cada una de ellas en razón de sus distintas funciones, adaptándose a las necesidades de su negocio: consignación de buques y mercancías, seguros, banca, consulado y casa particular.
En este edificio tuvo lugar una recepción a los hijos del Príncipe de Gales durante su visita a Tenerife en 1879, al ser la sede del consulado británico en las islas entre 1833 y 1970. El salón de billar situado en la planta principal se utilizó a finales del siglo XIX como capilla anglicana hasta comienzos del siglo siguiente. 

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