Casas terreras de la calle Doctor Allart
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Arquitectura civil · Año: Siglo XVIII
En la calle Doctor Allart (antes del Sol y antiguamente una de las más activas de la ciudad) existen todavía un grupo de edificaciones que nos ayudan a entender cómo era Santa Cruz antes de convertirse en una ciudad moderna. Sirvan estas casas denominadas "terreras" como ejemplo concreto de una tipología arquitectónica que abundó en la ciudad y que hoy casi ha desaparecido.
La casa terrera fue durante los primeros siglos de existencia de la población un modelo habitual de vivienda. Su configuración general variaba poco: una o dos habitaciones en fachada; a partir de ellas se abría un patio, en torno al cual, o más bien, por un lado del mismo, discurría un estrecho pasillo que daba acceso al resto de las estancias. En la parte posterior de la vivienda, donde finalizaba el pasillo, era habitual que contara con un pequeño espacio destinado a corral para animales o pequeña huerta. Era aquí, junto al muro posterior de cerramiento, donde se ubicaba la cocina.
Las paredes de estas edificaciones solían estar formadas por muros de carga, tapiales de piedra y barro, sobre los que se colocaba la techumbre con tejas árabes sobrepuestas, a aguas y, por lo común, con un alero un poco sobresaliente. A partir del siglo XVIII se impuso la costumbre del zócalo, de algo más de un metro de altura, que terminaría convirtiéndose en un elemento característico de la fachada.
La importancia de la edificación estaba marcada por el número de habitaciones, sus dimensiones y por la calidad y el trabajo en el tratamiento de la madera en las puertas y ventanas; labor de talla que podía ser muy variada en cuanto a motivos.
A finales del siglo XIX y comienzos del XX la casa terrera cayó en el más absoluto descrédito. Fue considerada como signo de atraso, pobreza y elemento que afeaba el paisaje urbano. La ciudadanía, por medio de la prensa local y de las instituciones, llegó a convencerse de que era necesaria la desaparición de este tipo de viviendas. Los solares resultantes tras sus derribos fueron ocupados por edificaciones con una volumetría muy superior, dando paso a la consiguiente especulación urbanística.
La casa terrera fue durante mucho tiempo la edificación habitual, no solamente de Santa Cruz, sino de todas las poblaciones canarias.
28.466548, -16.250598