Cucarachas con Chanel
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Literatura · Subcategoría: Fragmentos literarios · Año: 2011 · Autores: J. Ramallo
Novela inclasificable escrita desde los agujeros más recónditos del espacio urbano, su autor, J. Ramallo, describe así la ciudad en la que se desarrolla: Santa Pus. Aunque podría haber sido Santa Cruz, es lo de menos. Cada cucaracha puede elegir el nombre que más le guste, con el que se sienta más identificada. En mis paseos nocturnos siempre encuentro algo nuevo, porque así lo quiero y así lo necesito. Esta Cruz ya no es Santa; violada por turnos ahora es despreciada. Mujer bella con los pies sucios. Pero a mí no me importa lavar esos pies, besarlos y reinventarlos. (El Perseguidor, Diario de Avisos, 02/05/2012)
En el siguiente fragmento nos encontraremos con la zona alrededor del Mercado de África y el cementerio:
«Árboles altos palmeras bajas.
Calle peatonal y adoquines con marcas de ruedas rápidas.
Niños jugando a la pelota contra la pared. Seis, siete, ocho años.
Un bar y un autóctono con voz ronca que habla, que grita a un negro de cabeza afeitada: ¡basura!
Motos pequeñas de motores grandes.
A la derecha el centro comercial lleno de turistas locales, senderistas urbanos.
A la izquierda los bares de gente guapa y copas caras.
En el centro un barranco, el tranvía y nosotros: El Paréntesis.
No quieren pasar por aquí, edificios sucios que se saludan por las ventanas, una plaza con columpios vacíos y un cementerio cerrado. Muertos sin flores.
Chocolate fundido. Cocaína de saldo. Hijos pequeños dando vueltas, corriendo y gritando entre humo, cáscaras de pipas y cucarachas. Entre padres sin trabajo y madres con dinero. Entre sexo de viagra y eyaculación precoz.
Los Barbudos me caen bien, hablo con ellos mientras beben vino de cartón vestido de mercadona, abren panes y cortan cebolla y sardinas. Viven y duermen ahí, en la plaza de cabinas rotas, no molestan. Cruzan las piernas, fuman y algunas veces cantan y otras no. Ahora no.
El reloj del mercado rueda en su torre.
Un coche caro se para, baja la ventanilla y se mueve una corbata: dos manos se estrechan: unión de clases.
El Paréntesis, un barrio en el centro de Santa Pus, pequeña ciudad. Camiones de basura a todas horas y silencio a ninguna. Un espacio entre el mar de los pobres y la montaña de los ricos. Entre el cielo de los murciélagos y el suelo de los lagartos. Un hueco de arena y viento, de alegría y tristeza a partes iguales. Un desierto. Un oasis.
Vida.»
28.462554, -16.253704