Edificio del Banco Vitalicio

Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Arquitectura civil · Año: 1956 · Autores: Enrique Rumeu de Armas, Jordi Bonet Armengol

La urbanización de la zona comprendida entre la calle del Pilar y la de Valentín Sanz fue un proyecto que se perpetuó en el tiempo desde 1898 hasta los años cuarenta del siglo XX. El perímetro de la parcela en forma de cuña en donde hoy se levanta el edificio que contemplamos se delimitó en 1944, año en el que el promotor, Juan Fernández de Oliva, encargó al arquitecto Enrique Rumeu la elaboración de un proyecto para una edificación de seis plantas. La idea era que albergara doce viviendas y los correspondientes locales comerciales, muy importantes éstos dado el emplazamiento. Tras el comienzo de las obras, los trabajos enseguida quedaron paralizados por diferentes razones de peso (dificultad en la cimentación, alegaciones por parte del ayuntamiento al tratamiento de la esquina, etc.). Ante esta situación, el propietario decidió traspasar la propiedad a un nuevo promotor, el cual decidió reconvertir el inmueble en un hotel-residencia. Para este fin se añadieron dos plantas más al proyecto original, proponiéndose que cada piso contara con ocho apartamentos. Esta idea nunca se llevó a efecto.
En 1954 el Banco Vitalicio de España adquirió el inmueble a medio construir y, como era de esperar, propuso una nueva solución, ampliándose la altura del edificio hasta las nueve plantas. Para la nueva reforma se contrató al arquitecto catalán Jordi Bonet Armengol que sobre los planos de Rumeu, aportó las demandas del nuevo propietario.
La larga gestación de la obra, que finalizó por fin en 1956, se tradujo en una complicada evolución formal de la edificación. Rumeu ofreció en un principio una dura expresividad en las texturas de la fachada, combinada con algunas soluciones clásicas. Idea suya fue la imaginativa estilización del chaflán, que terminaría por marcar su singularidad. El proyecto de Bonet, por su parte, apenas modificó el exterior, remarcando el aspecto expresionista de la esquina, enfatizando la base, aligerando el remate y abriendo un balcón en la conjunción de las dos fachadas.
El edificio del Banco Vitalicio es una edificación paradigmática. Es uno de los mejores ejemplos del tipo de arquitectura edificada en los centros urbanos de las principales ciudades españolas durante los años centrales del siglo XX.

28.468201, -16.250927