Ermita de Santa Catalina (Taganana)

Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Arquitectura religiosa · Año: 1621-1630 · Autores: Juan García

Situada en la parte norte de la plaza de la parroquia de Nuestra Señora de Las Nieves, la ermita de Santa Catalina Mártir es otro de los tesoros antiguos que se localizan en el pintoresco pueblo de Taganana. Fue fundada en 1621 por Gaspar Melián y de su elaboración se encargó el oficial de albañilería Juan García, vecino del Realejo Bajo. La primera misa en este recinto se celebró en mayo de 1630. 
El templo, de una sola nave, cuenta con cubierta a tres aguas sostenida por una cercha de madera de barbusano y cerrada por tejas árabes. En sus fachadas nos topamos con dos portadas, ambas rematadas con arcos de medio punto. La principal, orientada hacia la parroquia, está provista de capiteles de orden toscano apoyados sobre baquetones y decorada en su su clave con un escudo de piedra roja en el que figura el emblema pontificio, al haberle concedido el Papa Alejandro VII, el 13 de marzo de 1664, indulgencia plenaria al templo en la celebración del día y fiesta de su advocación. En el vértice inferior izquierdo del hastial se encuentra la espadaña del campanario, formada por arco de medio punto de sillares de toba de color rojizo, típica de las canteras de la zona. En el lado este del edificio encontramos un módulo de reciente creación que funciona como tanatorio y se aprovechó el desnivel del terreno para habilitar también unos servicios en la planta baja.
El interior de la ermita es sobrio y de gran sencillez. En la cabecera se abre una hornacina con arco de medio punto fabricado en cantería, donde se custodiaba la imagen titular, hoy en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves.
La edificación cumplió con su misión a lo largo del tiempo. A comienzos del siglo XIX se destinó, primero a almacén y luego a depósito de cadáveres en espera de enterramiento. Con el paso del tiempo sufrió deterioro y casi ruina, hasta que ya entrado el siglo XX fue de nuevo habilitada para el culto mientras se reconstruía la iglesia principal de Taganana. Más tarde sería utilizada para otros fines bien distintos a los de su fundación.
En 1998, el Cabildo de Tenerife encomendó a CF Cabrera-Febles Arquitectura, Paisaje y Urbanismo la rehabilitación del cuerpo principal de la ermita para destinarla a sala de usos múltiples y a actividades vecinales. Se mantuvo, con buen criterio, el pavimento de piedra original y el peldaño bocelado que delimita el presbiterio con la zona del altar.
La ermita de Santa Catalina Mártir de Alejandría fue declarada Bien de Interés Cultural de Canarias (BIC) con la categoría de Monumento el 29 de abril del año 2008.
 
 

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