Jardín LeBrun, Douglas, Bellamy

Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: Siglo XIX

Hasta finales del siglo XIX el barrio de Salamanca no era más que un conjunto de fincas de cultivo y algunas casas aisladas. En su origen, estos terrenos eran conocidos como los Llanos de Salamanca por haber sido propiedad de Francisco de Salamanca, personaje que llegó a Tenerife muy poco después de la conquista y terminó por establecerse en estos lares.
Desde mediados del siglo XIX, en la parte baja de esta zona, existió un bello jardín, hoy desaparecido, situado en lo que hoy sería la urbanización que se encuentra justo por encima de la iglesia del Sagrado Corazón. 
El primer propietario y fundador de este jardín fue Elías LeBrun, comerciante y socio mercantil de la firma LeBrun & Davidson, empresa dedicada a la exportación de todo tipo de cultivos, especialmente vinos y cochinilla. Le Brun ocupó y empezó a trabajar estos terrenos en la primera mitad del siglo XIX.    
El jardín presentaba, al parecer, un diseño regular, ordenado geométricamente, con clara voluntad de contraposición frente al campo circundante. Apoyándose en la suave pendiente del terreno, se ordenaba en tres terrazas escalonadas, ocupando la casa solariega un lugar central en la parte alta de la finca, permitiendo dominar las espléndidas vistas sobre la ciudad y el puerto con la cordillera de Anaga como telón de fondo. La organización en planta era simétrica con respecto al camino central que conducía a la vivienda, que actuaba como eje principal de la composición. Perpendicularmente partían caminos transversales que formaban diferentes cuadrantes para plantaciones, respondiendo todo a un diseño de jardinería de tradición clasicista con voluntad manifiesta de someter a la naturaleza a un orden racional. En la primera terraza, en las inmediaciones de la casa, predominaban las plantaciones bajas de carácter ornamental, organizadas en parterres regulares formando alfombras vegetales. En la segunda y tercera se plantaron arbustos y especies de gran porte formando pequeños bosques de laureles, acacias, eucaliptos e incluso dos magníficos cipreses que destacaban de forma evidente entre todo el conjunto.
La familia LeBrun residió en este lugar hasta 1886, cuando pasó a manos del matrimonio inglés formado por Mordey Douglas y Emma Payne Murgrave, que lo dedican a casa de reposo para extranjeros necesitados de un clima benigno. El matrimonio Douglas mantuvo este sanatorio hasta 1910, cuando deciden poner en venta la propiedad que en 1914 va a ser ocupada por Farrow Siddall Bellamy, representante de la casa Elder Dempster. 
La familia Bellamy potenció la vegetación existente en el jardín con la introducción de frutales, especies exóticas de vivos colores y, cómo no, el muy inglés parterre de césped como espacio de juego y actividades al aire libre. Además, añadieron variados elementos arquitectónicos, tales como pérgolas, arcos de maderas e incluso una singular gruta, que dotaron al jardín de un encanto muy original.
En 1947, tras la muerte de Farrow Bellamy, sus herederos tomaron la decisión de urbanizar la finca, hecho que comienza a producirse cinco años más tarde, en 1952. 

28.472168, -16.26182