Lazareto
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1784
El lazareto fue durante mucho tiempo pieza importante del sistema profiláctico del puerto y, por tanto, de toda la isla, debido a la frecuencia con que las epidemias llegaban a nuestras costas.
La ciudad de Santa Cruz, desde sus mismos orígenes, mantuvo una ardua lucha contra las epidemias que portaban los buques que aquí recalaban. De ahí surgió, desde muy temprano, la necesidad de contar con una buena inspección sanitaria en el puerto, y de un lugar donde alojar a los infectados para prevenir el contagio del resto de la población.
Del resultado de la visita de las autoridades sanitarias a los barcos sospechosos era la concesión de licencia o, por el contrario, la prohibición de entrar dicha embarcación en el puerto. En este último caso, el navío podía escoger entre retirarse para tomar otro rumbo, o sufrir una cuarentena. Los pasajeros sospechosos de portar enfermedad debían reunirse, en un principio, en el Puerto de Caballos, al sur del la ciudad y quedarse allí bajo vigilancia. A esta norma, a la que después se la denominó lazareto, fue primero conocida en Canarias con el nombre de degredo, derivado del portugués que significa "decreto". La incomunicación duraba 40 días y los viajeros recibían ropa nueva y se les lavaba con vinagre.
Al no contar con un lugar en condiciones, en un primer momento, se hospedaban en cuevas o chozas mal fabricadas, pero a principios del siglo XVIII el Cabildo mejoró las instalaciones, fabricando una pequeña construcción al sur del castillo de San Juan, siempre lejos del centro poblacional.
En 1784 el Cabildo tomó en renta un edificio recientemente fabricado en las inmediaciones por Bartolomé Rodríguez Montañez y cuya primera intención fue dedicarlo a saladero de pescado. Se encontraba ubicado a unos 200 metros del castillo de San Juan y se articulaba en su interior por medio de tres patios: uno para los visitantes, otro intermedio para establecer con las debidas precauciones los contactos, y el tercero para los internados.
El inmueble fue comprado en 1842 por la Junta de Sanidad. En 1860 fue declarado lazareto de observación, acometiéndose numerosas reformas interiores y sirviendo a menudo de hospital, cuando no eran suficientes las camas en los modestos centros sanitarios de la ciudad. Desde 1890 contó con una estufa de desinfección y en 1911 fue cedido al Ayuntamiento.
A mediados del siglo XX, ya una vez fuera de uso, se instaló en sus alrededores el vertedero municipal, que durante años albergó toda la basura que producía Santa Cruz, llegándose a formar con la acumulación de desperdicios una montaña artificial. Hoy en día esta montaña, totalmente readaptada y adecuada como espacio público, alberga el interesante parque del Palmetum.
28.455337, -16.255325