Muchas veces me pediste que te contara esos años
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Literatura · Subcategoría: Fragmentos literarios · Año: 2008 · Autores: Juan Cruz Ruiz
En este libro Juan Cruz se adentra en los recuerdos más íntimos de sus años de formación, cuando se iniciaba en el periodismo en Santa Cruz de Tenerife. En el siguiente fragmento describe sus impresiones, y las de su tutor intelectual: Domingo Pérez Minik, sobre el monumento a Franco de Juan de Ávalos.
«Él no me vio, yo subí a tomarme un café, estaba solo en la ciudad, Santa Cruz olía entonces a petróleo y a sol, y yo comía platos combinados en la Rambla que aún se llama, ay, se sigue llamando cuando te escribo, Rambla del General Franco, una denominación que don Domingo repudiaba y que tachaba por las noches, subíamos él y yo hasta lo más recóndito de la calle y allí tachábamos esa invocación monstruosa, luego seguíamos calle abajo, hasta el borde del muelle, donde estaba (ay, ahí está, aún) el monumento al Caudillo, lo habían construido recolectando de la más pura miseria un saco de billetes de sumisión y de mierda, y ahí estaba, lleno del musgo interior de las cosas putrefactas, un ángel alado que iba con su espada flamígera hacia la más negra noche donde habitaba la sangre derramada por culpa del hombre al que se dedicaba el exvoto; el monumento lo había concebido Juan de Ávalos y estaba cerca, simétrico casi, del otro monumento, el monumento a los Caídos, que hubiera sido el asiento de Humboldt si hubiera llegado dos siglos después al bar Atlántico, por donde el descubridor alemán desembarcó en la isla. Cuando llegábamos al monumento de Ávalos, oscuro como la tumba donde yace mi amigo, don Domingo ejecutaba una ceremonia que ahora recuerdo como si la memoria la estuviera inventando, lanzaba su saliva sonora, perfecta, equilibrada, casi caballerosa, y luego seguía paseando, silbando quizá La Marsellesa.»
28.476375, -16.246355