Museo Municipal de Bellas Artes
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Espacios culturales · Subcategoría: Museos · Año: 1899
La primera noticia sobre la formación de un museo municipal dedicado a las artes la encontramos en una sugerencia que el periodista y escritor Patricio Estévanez le hace en 1898 a Luis Maffiote, residente en Madrid y con buenas relaciones con varios ministerios, para la consecución de una docena de cuadros "que nos sirvieran de base para empezar un pequeño museo local". Al año siguiente, Pedro Tarquis y Teodomiro Robayna, profesores de la Academia Municipal de Dibujo, habían formado por su cuenta una colección de piezas de arte, comunicando al Ayuntamiento que esperaban alguna subvención que permitiera su mantenimiento y ampliación. De esta forma se creó el embrionario Museo, quedando anexo a la Academia Municipal de Dibujo. Tarquis fue nombrado director honorario y Robayna director-conservador. Pero el local no era el adecuado.
Algunos años más tarde se pensó en la construcción de una casa museo detrás del edificio de Santa Cecilia, hoy Parlamento de Canarias, proyecto que nunca cuajó. En 1908 la colección se instaló en unas cuantas salas que habían quedado libres en el antiguo convento de San Francisco.
Poco a poco las piezas fueron en aumento. En 1913 el Ministerio de Instrucción envió una remesa de obras artísticas. Algo más tarde fueron donados unos veinte cuadros de la testamentaría de Nicolás Alfaro, y luego se fueron adquiriendo obras de reconocidos artistas locales, como fue el el caso de la compra de ocho telas del pintor Valentín Sanz.
En 1933 empezó la construcción del edificio donde hoy se encuentra ubicado el Museo, instalaciones que a lo largo de los años han sido reformadas y ampliadas en numerosas ocasiones.
El Museo de Municipal de Bellas Artes de Santa Cruz alberga en la actualidad obras notables, especialmente del siglo XIX, además de poseer un fondo cedido por el Museo del Prado con pinturas de la talla de artistas como Sorolla o Ferrant y esculturas de Benlliure y Querol. La mayor y más completa representación de sus fondos, lógicamente, corresponde a artistas canarios, por lo que resulta un lugar ineludible a la hora de apreciar el arte que se ha ido desarrollando en la ciudad a lo largo de su historia.
Con el paso de los años el Museo ha ido adquiriendo una personalidad propia y ha participado activamente en la vida cultural de la ciudad, no sólo por medio de lo que custodia, sino también por sus actividades paralelas en el campo de las exposiciones y conferencias.
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