Parque Secundino Delgado
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Ocio · Subcategoría: Espacios verdes · Año: 2000
Este parque público contiene una espectacular vegetación heredada, con toda seguridad, de una antigua finca localizada al norte del barrio de Salamanca, vergel de donde emanaron varios espacios verdes ubicados en esa zona: los desaparecidos jardines de Bellamy o de Salamanca, el Club Oliver y este parque público, inaugurado en el año 2000, que lleva el nombre y contiene el busto de Secundino Delgado.
Secundino Delgado Rodríguez (Santa Cruz de Tenerife, 1867-1912), considerando el padre del nacionalismo canario, nació en el seno de una familia humilde y numerosa. Desde muy joven emigró a Cuba y luego a Norteamérica, donde comprobó y empatizó con los movimientos políticos (anarquistas y socialistas) que abogaban tenazmente por la independencia cubana. Tras la insurrección en la isla caribeña, Delgado colaboró en el proceso de emancipación cubano, conspirando contra las autoridades y fuerzas españolas. En 1896, tras ser perseguido por actos de sabotaje, volvió a Tenerife, donde permaneció durante diez meses, para luego retornar de nuevo a América. Esta vez su destino fue Venezuela. En Caracas fundó el periódico El Guanche (1897), publicación que propugnó abiertamente la independencia de las islas Canarias.
Tras la emancipación de Cuba en 1898, Secundino Delgado se nacionalizó cubano. En 1900 regresó a las islas, donde siguió con su actividad política fundando el partido Popular Autonomista (PPA), considerado por muchos como el primer partido en Canarias de ideología claramente nacionalista y obrerista. Su voz se verá reflejada en el periódico Vagaguaré, publicación que será perseguida por las autoridades. La actividad política de Secundino Delgado lo llevó a pasar once meses en prisión. Tras su liberación volvió a América, regresando finalmente a Tenerife en 1910, donde fallecería dos años después a causa de una tuberculosis.
La figura de Secundino Delgado simboliza la trayectoria de una persona de orígenes humildes que, sin a penas estudios, llegó a comprometerse con unos ideales obreristas y emancipadores que calaron profundamente en su personalidad durante sus años de emigrante como trabajador de la industria del tabaco cubano en Florida. Delgado quiso trasladar esas ideas a su tierra de origen, adaptándolas a su realidad, forjando así, tras el paso de los años, el ideario del nacionalismo canario.
El parque Secundino Delgado, con sus espléndidos jardines, su zona deportiva y su lugar para la infancia, se configura como un destacado espacio destinado al disfrute de los habitantes del barrio de Salamanca.
28.471459, -16.263452