Pasaje Sitjá
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Arquitectura civil · Año: 1899 · Autores: Antonio Pintor y Ocete
En 1898 el promotor Juan Sitjá adquirió a la Sociedad Constructora una serie de solares localizados en las inmediaciones de lo que se conocía entonces como Cuatro Caminos (luego plaza de La Paz). La idea del empresario era realizar una de las mayores operaciones de promoción constructiva llevada a cabo por un particular en Santa Cruz: la construcción de cuarenta y nueve viviendas de bajo coste a levantar en lo que por aquel entonces eran las afueras de la ciudad, entre el borde de la carretera a La Laguna, La Rambla, la calle de Castro y la que hoy conocemos como Juan Pablo II. Se le encargó al arquitecto Pintor la realización de la urbanización en esta amplia manzana.
En 1899 el técnico presentó unos planos con una solución modélica. Se proyectó un conjunto homogéneo, con pasaje central, en el que unidades de dos plantas se conformaban como entidades autónomas dotadas de unas aceptables condiciones de salubridad para la época.
Los tratamientos formales de las fachadas fueron distintos según la importancia de las vías a las que se asomaran; así las más lujosas eran las que daban a la carretera de La Laguna. Las construcciones del pasaje central se diseñaron desde un punto de vista algo más modesto. El pasaje, al que se accedía por medio de un pequeño arco de fundición, estaba adaptado para soportar el tráfico rodado de la época.
A lo largo del tiempo muchas de las viviendas de la urbanización original han ido desapareciendo (no queda ni una de las que daban a la Rambla de Pulido), y otras se han transformado en locales comerciales y de ocio. Con todo, el Pasaje Sitjá se mantiene, a duras penas, como recordatorio de un tipo de construcción popular de enorme solvencia para su época, que resolvió, de forma eficiente, las escasez de viviendas en Santa Cruz en el cambio del siglo XIX al XX.
28.468205, -16.260553