Paseo de la Concordia

Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1838

El paseo de la Concordia se inauguró en 1838. Fue el segundo intento realizado en Santa Cruz, tras la construcción de la Alameda, de contar con un espacio arbolado y agradable para el disfrute de la ciudadanía. La iniciativa corrió a cargo de Juan Manuel Pereyra, marqués de la Concordia, comandante general de Canarias. 
El paseo estuvo situado en la orilla izquierda del barranco de Santos, en los arrabales de lo que por aquel entonces era el barrio de las Consolación. La elección del lugar no era del todo apropiada, ya que se trataba de una zona algo desolada.
El jardín se articulaba por medio de un paseo de 145 metros de largo y veinte metros de ancho, llegándose a plantar una cantidad nada despreciable de árboles, sobre todo de acacias y moreras. Pronto se vio claro el poco interés que mostraron por el paseo tanto el público en general como la municipalidad, encargada de su mantenimiento.
En 1860 se propuso suprimirlo por inútil y costoso. Siete años más tarde se vendió a un comerciante que lo utilizó como depósito de guano, degradándose todavía más la zona, ahora convertida en una fuente de malos olores.
Fue así como terminó este proyecto de zona verde y paseo que realmente nunca llegó a cuajar.

28.464769, -16.251873