Plaza de los Patos
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Plazas, calles y mercados · Año: 1913-1925
En el mismo corazón del barrio de los Hoteles se enclava esta plaza, una de las más bonitas y recoletas que en su tiempo existieron en la ciudad. Su denominación oficial, Plaza de 25 de Julio, coincide con la avenida arbolada que la cruza de norte a sur, aunque su nombre popular, Plaza de los Patos, es el que ha permanecido a lo largo del tiempo, debido a que en sus primeros momentos su pequeño estanque albergó a un grupo de estos animales.
Fue en 1905 cuando se comenzó a urbanizar esta zona. Un año más tarde, cuando el rey Alfonso XIII visitó la ciudad, la plaza continuaba siendo de tierra y en ella el monarca colocó la primera piedra de lo que iba a ser un monumento en honor del ilustre hijo de esta ciudad el general Leopoldo O'Donnell, duque de Tetuán, que presidió el Consejo de Ministros de España en varios periodos durante el reinado de Isabel II. El monumento nunca llegó a levantarse, pero fue a partir de aquellos años cuando la plaza comenzó a dotarse de arbolado y de pavimentación con adoquines. Poco tiempo después se propuso la construcción de otro monumento en este lugar, esta vez, dedicado a la Gesta del 25 de Julio de 1797, pero tampoco llegó a realizarse.
Es a partir de 1913 cuando la plaza comenzó a tomar forma. En su centro se fabricó un pequeño estanque en el que la estatua de un niño sostenía la taza de una fuente, posteriormente sustituida por una pirámide de piedras rematada por la figura de una garza. En el estanque habitaron un grupo de patos, pasando a ser conocida, desde entonces, por su nombre popular (Plaza de los Patos)
Entre 1924 y 1925 el recinto adquirió el peculiar aspecto que hoy presenta, como réplica de la Plaza de las Ranas del sevillano Parque de María Luisa. Forma una pequeña glorieta donde la combinación de azulejos al estilo andaluz de su estanque y de los bancos que la rodean (con publicidad de aquel entonces de las firmas comerciales que los donaron), la hacen muy vistosa. En el centro se encuentra un estanque rodeado de pequeñas figuras de ranas que lanzan por su boca agua hacia el interior, en donde se encuentra la representación de un pato.
Este espacio urbano, rodeado todavía hoy por algunos edificios de prestancia que se han salvado de la piqueta, es uno de los enclaves ciudadanos más característicos de la ciudad.
28.470549, -16.255797