Recova Vieja (primer mercado)
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1815
La primera recova con la que contó Santa Cruz de Tenerife se abrió en 1815 y estaba situada en los alrededores de lo que hoy es la parte baja de la calle Imeldo Serís, muy ceca de donde se encuentra en la actualidad el monumento al General Gutiérrez.
Antes de la inauguración de este mercado, el pescado se vendía en las playas o en el muelle, la verdura en las plazas, la carne en las cercanías del matadero de la desembocadura del barranco de Santos, etc. No existía en la ciudad un lugar adecuado que funcionara como distribuidor de los abastos.
En 1775, en pleno apogeo de las ideas ilustradas, tres diputados del común de la ciudad solicitaron al capitán general la instalación de una recova y pescadería con las medidas higiénicos-sanitarias acordes a los nuevos tiempos. El lugar propuesto para su ubicación fue un solar cercano al muelle, al borde de la marina, donde diez años más tarde se configuraría la Alameda. El máximo poder militar no atendió a la solicitud, pero propuso la instalación, en días concertados, de tenderetes portátiles y desmontables que sirvieran como puestos de mercado, a situar en la llamada por aquel entonces Plaza de la Pila, hoy de Candelaria. La idea tampoco fructificó.
Por fin, en 1813 se acordó elaborar un edificio destinado a mercado de abastos. Se instaló en unos terrenos situados en lo que se denominaba “La Plazuela de las Verduras”, lugar hoy desaparecido entre el final de la calle de la Caleta y el arranque de la de la Luz, muy cerca de la desembocadura del Barranquillo. La nueva edificación, de muy modesta factura, fue sufragada con las cantidades que se tomaron al seis por ciento de interés anual al Hospicio de San Carlos.
Esta primera recova con que contó Santa Cruz fue inaugurada en abril de 1815. La instalación estaba dotada de una mesa, dos bancos, un farol de cristales con lámpara de lata, balanzas, pesas y medidas; e incluso colgaba de sus paredes un cuadro que contenía una pintura alusiva a la Justicia.
Este establecimiento pronto quedó insuficiente, poco práctico y en ocasiones arruinado por varias crecidas marítimas, al estar muy cerca de la línea costera. Con todo, permaneció en funcionamiento cerca de cuarenta años, hasta que en 1854 entró en funcionamiento el nuevo mercado instalado en la, por aquel entonces, plaza del Teatro, hoy Isla de la Madera.
El antiguo edificio que albergó la primera recova se convirtió en 1878, tras años de abandono, en un almacén de carbón, función que desempeño hasta su definitiva desaparición bien entrado el siglo XX.
28.465415, -16.248068