Calle Herrería

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Plazas, calles y mercados · Año: S. XIV

En esta antigua y pendiente calle del barrio de Vegueta se ubicaron desde el principio los artesanos, carreteros y forjadores del hierro con sus talleres y fraguas, de ahí el nombre de la vía. Aquí también se asentaron, ya en la cuarta década del siglo XVI, los primeros orfebres de Canarias.
La orfebrería fue una actividad que debió su auge a la gran demanda de piezas de platería para la liturgia católica y, en menor medida, a la distinción de las familias más pudientes. El material, tanto el oro como la plata, siempre fue importado, especialmente de América, llegando con el intenso contacto comercial que siempre existió con Canarias. Desde 1531 las ordenanzas de Gran Canaria establecieron una reglamentación específica que regulaba el oficio de los orfebres. En ese año nos consta que existían en Las Palmas dos personas dedicadas  a la platería, joyería y a la filigrana: una apellidada Carmona, y otra cuyo nombre completo era Damián Lucena. Fueron los primeros orfebres avecindados en Canarias de los que tenemos noticias.
Tal vez los plateros más destacados de la segunda mitad del siglo XVI en Las Palmas fueran los canarios Francisco de Soto (activo entre más o menos 1557 y 1570) y su yerno Gonzalo Hernández Freire (activo desde 1567 hasta 1590), ambos instalados en la calle Herrería. De sus talleres salieron auténticas obras de arte, como la cruz procesional elaborada en 1563 para la parroquia del Realejo Bajo de Tenerife, o las magníficas piezas realizadas en 1571 para el convento de San Francisco de Las Palmas. También facturaron variados encargos para oratorios y capillas de casas particulares de ricos comerciantes de la ciudad, así como para distintas parroquias de la isla como las de Arucas y Gáldar. Los modelos tomados para realizar las piezas fueron inspirados en las custodias, cálices y cruces procesionales importados, aunque poco a poco las obras canarias fueron adquiriendo sus propias características enmarcadas siempre dentro de los estilos predominantes de cada momento (gótico, renacimiento, plateresco, barroco, etc.)
La  calle Herrería, a la que se le denominó también como "Virgen de las Angustias" por hallarse una imagen de esta virgen en un zaguán de una casa de la vía, desembocaba junto al barranco del Guiniguada en lo que se conoció como plazoleta de La Cruz Verde, solar que hoy ocupa el edificio Avellaneda donde se encuentra el teatro Guiniguada.
 
 

28.101458, -15.414717