Puente de Martín de Benavides
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1579 · Autores: Batolomé Díaz, Bartolomé Martín Pavón
Tras una gran crecida del Guiniguada en el invierno de 1579 que provocó el derrumbe del conocido como “Puente Viejo”, el gobernador Martín de Benavides se propuso, de forma inmediata, construir otra pasarela, esta vez de mayor solidez, en el mismo lugar.
El albañil encargado de los trabajos de construcción fue Bartolomé Díaz, autor entre otras obras de la portada de la iglesia de Santa Ana de Garachico y de la puerta principal de la catedral de Las Palmas. Para la cimentación del nuevo puente, este afamado cantero excavó la zona firme del cauce y levantó allí dos estribos, uno a cada margen, fabricados en piedra y cal con mezcla de cantería. Los codos de ambos estribos y las paredes laterales de las laderas del barranco se cubrieron también de cantería. El objetivo estaba claro, alcanzar una mayor estabilidad. Sobre esta firme base se asentó la estructura superior de madera.
De la carpintería se encargó Bartolomé Martín Pavón que con seis madres de tea atravesó el barranco de lado a lado. La infraestructura contó, además, con sus balcones unidos mediante pernos que afianzaron los enormes travesaños. Se realizó también una reja en madera que, con sus pretiles y vergas, se desarrolló a lo largo de los laterales del puente.
A su culminación, la obra fue coronada con algunas cresterías y con las estatuas de Santa Ana y San Pedro Mártir, además de una lápida en exaltación del gobernador Benavides.
El puente se mantuvo en pie hasta 1615, cuando una nueva crecida del Guiniguada lo destruyó totalmente. Fue el predecesor del Puente de Palo, levantado aquí trescientos años después, ya en la segunda mitad del siglo XIX.
28.102418, -15.414737