Islas de África Occidental
Santa Cruz de Tenerife · Category: Literature · Subcategory: Literary fragments · Year: 1885 · Authors: Alfred Burton Ellis
Alfred Burton Ellis (Woolwich, Inglaterra, 10 de enero de 1852-Santa Cruz de Tenerife, 5 de marzo de 1894) fue un oficial del ejército británico, ampliamente reconocido por sus crónicas de viajes y estudios sobre los pueblos de África Occidental.Plasmó sus experiencias en una serie de obras donde abordó el folclore, la historia, la etnografía y la religión de los pueblos de la zona.
En su obra West African Islands, publicada en Inglaterra en 1885, traducido y editado en español bajo el título Las ilusiones destruidas, describe con ironía y desmitificación los paisajes y la sociedad tinerfeña y grancanaria del siglo XIX, en una plasmación de sus vivencias a lo largo de las más de seis estancias que en diversas épocas y desde la década de 1870 había realizado al Archipiélago.
Destacamos su estilo realista, deteniéndonos, en esta ocasión, en ver como describe las edificaciones y calles de aquel Santa Cruz de la segunda mitad del siglo XIX.
«Los edificios de Santa Cruz, construidos con piedra volcánica oscura, cortada en enormes bloques, poseen grandes portales lo suficientemente altos y anchos para que puedan utilizarse en la entrada y salida de carruajes.
Al atravesar el portal se llega al patio interior que conforma el centro de la casa, pues por los cuatro lados de este patio existen unas galerías en las que se encuentran las puertas y ventanas de las habitaciones. El patio está adornado con arbustos floridos, plantas y enredaderas que trepan hasta las galerías, entrelazándose de columna en columna a fin de formar refugios frescos y sombreados contra el caluroso sol del mediodía. En algunas casas, en el centro del patio se encuentra una pequeña fuente que proporciona ese suave y sosegado rocío del agua que cae y que tan refrescante resulta en un clima cálido.
Sus habitantes viven en las habitaciones del piso alto, al que conduce una escalera que parte del citado patio. La habitación principal, una especie de sala de recibimiento, da a la calle y ocupa toda la fachada de la casa, mientras que los dormitorios y los otros cuartos están distribuidos en los tres lados restantes. Los muebles son escasos, las cortinas son raras, no se ven adornos que hagan la habitación agradable, los pocos cuadros que cuelgan en las paredes enjalbegadas son de execrable ejecución, y los grabados de Santos son horribles al estar cubiertos de oropel. Todos los cuartos del piso bajo son despensas o bodegas.
Las casas terreras tienen las ventanas pequeñas y enrejadas con pesadas barras de hierro, mientras que las celosías de madera están ingeniosamente talladas.
Las calles se hallan pavimentadas con adoquines de piedra volcánica, maravillosamente cuadrados y colocados de forma regular. Si no fuera por la hierba que le crece por los intersticios se podría decir que el pavimento ha sido colocado recientemente.
Mientras, en las zonas bajas de la ciudad, en dirección a la fortaleza de San Juan, las calles están hechas con guijarros y son cualquier cosa excepto limpias, pues sus habitantes arrojan en ellas desechos y basuras de todas clases.»
Alfred Burton Ellis en su último viaje africano enfermó gravemente de fiebres. Viajó entonces a Santa Cruz de Tenerife para recuperarse. Aquí no logró salvar su vida, falleciendo el 5 de marzo de 1894. Fue enterrado en el sector inglés-anglicano del cementerio de San Rafael y San Roque de Santa Cruz, donde descansan sus restos.
28.468209, -16.248452