Mansión en el Paseo de Las Canteras nº 23
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1898 · Autores: Laureano Arroyo
En la confluencia del Paseo de Las Canteras con las calles Tomás Miller y Alfredo L. Jones, el banquero D. Juan Rodríguez Quegles le encargó a D. Laureano Arroyo y Velasco, en 1898, un proyecto de "casa" en un solar de su propiedad. Se trataba de un edificio de una considerable superficie y dos cuerpos aislados: uno bajo, para el servicio diurno, según los planos, y uno alto, para el servicio nocturno. El contorno del edificio, ajardinado, quedaba cerrado por una verja que le confería una mayor prestancia. El conjunto se embellecía, además, con dos torreones de estructuras diferentes, que se situaban en los extremos del triángulo quebrado que formaba la planta del inmueble, sobre su segundo piso. Uno de ellos, de tres cuerpos de altura, pero más reducido en superficie, se situó a mediodía, y otro, el que tenía una mayor dimensión, aunque sólo se elevaba un piso, a poniente. Ambos guardaban cierta armonía con el conjunto, pero las soluciones estéticas de uno y otro diferían considerablemente. En el primero, la tercera planta del prisma quedaba individualizada gracias a un prominente balcón de madera, que recorría todas sus caras. Los cuatro faldones de la cubierta inclinada que lo cerraban se remataban con una semiesfera ovoide que, a su vez, coronaba una bola con una veleta. En el torreón de poniente, el remate de las vertientes de la cubierta lo formaba un cuerpo de sección cuadrada, a modo de linterna. Su techumbre, a cuatro aguas, también era coronada por una bola y una veleta que, sin embargo, no alcanzaban la altura del primero. Las cubiertas contaban con pequeños faldones ondulantes.
Este edificio, concebido como residencia de veraneo, fue alquilado al Colegio Viera y Clavijo, que abrió su sede del Puerto (masculina) en este inmueble, en 1939. En 1958 cerró sus puertas y sus propietarios, la familia Sintes Rodríguez, promovieron su demolición en el momento en que se asistía a un vertiginoso desarrollo turístico en Las Canteras y su entorno.
28.142086, -15.433785