Reducto de Santa Isabel
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1741 · Autores: Antonio Riviere, Francisco de La Pierre
En este mismo lugar y cerrando la muralla por el sur de la ciudad, en el sector cercano a la línea costera, existió desde el siglo XVI una instalación militar conocida como batería del Cristo. Fue mandada a construir por el gobernador Pedro Rodríguez de Herrera con el claro objetivo de defender el flanco sur de Las Palmas.
En el siglo XVIII esta antigua construcción estaba ya en ruinas, por lo que en 1741 los ingenieros militares Antonio Riviere y Francisco de la Pierre diseñaron para el mismo lugar un nuevo enclave militar, al que se denominó reducto de Santa Isabel.
La nueva instalación propuesta cimentaba su planta irregular sobre la propia costa rocosa. La edificación disponía de una explanada rodeada por un muro de algo más de medio metro de alto, que resguardaba un edificio de una sola planta con tres huecos (puerta y dos ventanas) y capacidad para albergar de cuatro a ocho hombres. En la planta inferior, un almacén custodiaba la pólvora destinada a los tres cañones con los que estaba dotada. Contaba, además, con un camino cubierto que daba acceso a la playa, y con otro corto de servicio que se unía al principal que conducía a la ciudad.
El fuerte de Santa Isabel fue desartillado el 12 de mayo de 1885. Casi cuatro décadas después, en 1921, el rector del colegio de San Ignacio de Loyola de la orden religiosa de los jesuitas, elevó instancia solicitando la adquisición de lo que quedada del reducto, con la intención de incorporarlo en una de las esquinas del solar del centro educativo.
28.098514, -15.412039