Mercado de Vegueta

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Plazas, calles y mercados · Año: 1849-53 · Autores: Manuel Ponce de León y Falcón, Manuel de Oraá

La ciudad de Las Palmas contó por vez primera con una plaza de abastos en condiciones en el avanzado año de 1787, con un mercado que pretendía, ante todo, restringir la venta ambulante. Para ello, el corregidor José Eguiluz tuvo la iniciativa de aglutinar en un rincón de la población a buena parte de los mercaderes, sobre un mismo punto de venta, en la margen izquierda de la desembocadura del barranco de Guiniguada.

Esta medida sería, andando el tiempo, el germen de un proyecto más ambicioso que vendría en forma de edificación en pleno siglo XIX. La ciudad, por entonces, compuesta en esencia por los barrios de Triana y Vegueta, se acostumbró a tener cerca este punto de venta y parecía idóneo que fuese allí, precisamente, el lugar en el que se levantaría una gran plaza de abastos.

La estructura del edificio es bien sencilla ya que venía definida, en su planta, por un organigrama claustral; un patio central que establece una serie de corredores para la disposición de vendedores y compradores. Las fachadas en forma de pantalla, grandes lienzos perforados por vanos en los que destaca el pórtico de acceso. Este se establece como un hito pétreo en la construcción, señalando la ubicación de la puerta principal – un arco de medio punto- con remates artísticos bajo el signo de un frontón ecléctico.

En 1849, el artista Manuel Ponce de León y Falcón presentó ante las autoridades locales el borrador de un proyecto de mercado en el que sólo aparecían dos datos de importancia: el frontispicio del mercado, y los presupuestos (98.407 reales de vellón) de su edificación. Los proyectos de construcción de la época debían ser firmados por el Arquitecto Provincial y este fue el motivo por el que Manuel Oraá, tomando la idea original de Ponce de León, diseñó el mercado de Vegueta. Oraá elabora una colección de planos nuevos, a la vez que calcula un nuevo presupuesto. Dota al edificio de una mayor majestuosidad ampliando su perímetro y colocando en su fachada principal un par de accesos que hacían del mercado un ejemplar único en la región. No es poca la inspiración que el arquitecto adquirió del proyecto original, especialmente la composición de la portada. Sin embargo, Oraá le otorgó un aire más clásico en la línea de una arquitectura racionalista, aprovechando el espacio para hacerlo útil a su principal función, la venta.

En 1852 el Ayuntamiento encarga a Pedro Maffiotte la realización de un croquis del terreno a ocupar por el mercado, demostrando sus dotes de agrimensor y facilitando el trabajo al arquitecto Oráa y al ingeniero Clavijo.

Tras una batalla legal entre Manuel Oráa y el Ayuntamiento, en 1853 se verificó finalmente la subasta pública del Mercado de Vegueta, quedando el inmueble en manos de los maestros de obra grancanarios Esteban de la Torre, Lino de Santa Ana, José Medina, Nicolás del Rosario, José Gil, y Nicolás González, que a la postre concluirían la fábrica del principal mercado de la ciudad.

28.102545, -15.413518