Torre de Santa Ana

Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1575-1579

[...] la muralla del norte que bajaba desde el castillo de la Casamata, en la ladera de la montaña de San Lázaro hasta donde, más tarde, se levantó, entre los años de 1575 y 1579 el torreón defensivo o pequeño castillo de Santa Ana en la orilla de la mar; de tal manera que a marea vacía parecía una isla, con su puerta de entrada a regular altura, que daba acceso a un tabladillo o puente levadizo que al elevarse a su vez aislaba su comunicación con tierra.

En una reunión celebrada en Las Palmas el 26 de octubre de 1541, bajo la presidencia del Gobernador D. Agustín de Zurbarán, se propuso amurallar la ciudad y teniendo en cuenta la situación del Castillo de las Isletas, construir una fortaleza donde después de instaló esta Torre. El emplazamiento lo eligió en 1554 D. Rodrigo Manrique de Acuña, estimando su costo en 25.000 ducados. El gobernador D. Pedro Rodríguez Herrera comenzó los cimientos de esta obra, así como algunas trincheras en sus caletas, debiendo la obra en gran parte al Gobernador D. Martín de Benavides que había llegado a Las Palmas el 7 de julio de 1579, levantando sobre un arrecife, este torreón de figura mixtilínea sobre un diámetro de 29 varas con un alto de 10 varas, en la orilla del mar y cerrando la avenida del puerto de La Luz, colocando en su explanada siete cañones a barbeta. Tenía una almacén de pólvora, cuerdas y balas, y un dormitorio todo hecho de mampostería ordinaria, habiendo sido utilizada contra los ingleses en 1595 y contra los holandeses en 1599, los cuales colocaron un barril de pólvora en el aposento del alcaide y lo volaron. Su planta mixtilínea estaba compuesta de una parte en semicírculo hacia la ciudad, de cuyos extremos se sacaron al mar dos líneas que formaban un ángulo de 77º acabándola circularmente.

En 1599, cuando la invasión de los holandeses, era Castellano de esta Torre Alonso Venegas Calderón [...]. Este Castellano mandó que le tapiasen la puerta de la Torre, y por una escala le diesen lo necesario para su defensa, y ya fatigado al ver que le faltaban las municiones y nada conseguían con estar allí encerrados, dio cuenta al Comandante de armas y éste le mandó salir y desalojar el Castillo. Esta resistencia duró dos días, defendiéndola valerosamente y probablemente hubiese durado más, a no ser por la entrega del Castillo de la Luz que hizo su Alcaide Antón Joven.

Esta Torre entraba en el mar un buen tiro de piedra, aunque a marea vacía quedaba en seco. Se penetraba en él por el mismo muro, y la puerta tenía un tabladillo que al quitarlo hacía no se pudiese llegar hasta él.

Se reedificó esta fortaleza en 1601 por el Gobernador de Canarias Gerónimo de Valderrama y Tovar, pero sin más capacidad que para la pólvora precisa, repuesto de los utensilios para las piezas y un hueco con tarima para unos seis hombres.

[...] en 1892 se aprobó la construcción de una Batería de Salvas y Saludos sobre los cimientos de la antigua Torre de Santa Ana, ejecutándose la obra en 1893, continuando con este cometido hasta que por R.O. de 2 de septiembre de 1903 se dispuso su traslado a la antigua de San Fernando, quedando desde entonces desartillada la de Santa Ana.

28.10983, -15.41595