Diario de Tenerife

Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Espacios de la memoria · Año: 1886

El Diario de Tenerife fue el periódico más importante de la isla durante los años finales del siglo XIX y comienzos del XX. Fundado por el escritor y periodista tinerfeño Patricio Estévanez en noviembre de 1886, cumplió durante más de 30 años con su labor diaria ininterrumpida.
El Diario de Tenerife salió a la calle por primera vez el 1 de noviembre de 1886 desde la imprenta de Vicente Bonnet, con un formato de cuatro planas a cuatro columnas cada una. Pocos años más tarde se trasladó a los talleres de la Imprenta Isleña, situada por aquel tiempo en los bajos de una casa de la calle hoy denominada Teoblado Power, frente al edificio "Santa Cecilia", en la actualidad Parlamento de Canarias. A partir de ese momento su formato aumentó a cinco columnas. 
Patricio Estévanez fue un pionero a la hora de desarrollar una novedosa manera de entender el periodismo moderno, incorporando avances tecnológicos al obsoleto panorama que reinaba por ese entonces en la prensa local. Aprovechó la utilidad del recién instalado cable telegráfico, suscribiéndose a varias agencias de prensa de Madrid (Fabra y Almodóvar) e introdujo por primera vez en las islas el sistema de la corresponsalía exclusiva, publicando así noticias más completas, rápidas y únicas. Se incorporaron al periódico telegramas recibidos directamente de Londres, innovación importantísima en un puerto dominado por el comercio inglés. Además, insertaba en su primera plana el Registro Civil, la orden de la plaza, el santoral, los cultos religiosos, las observaciones meteorológicas, los cambios de moneda corriente y las efemérides del día.
En 1892 inició la publicación de artículos de literatura con obras de autores de la talla de Salvador Rueda, Pardo Bazán, Maupassant, Echegaray, Clarín, Juan Valera, Zola, Castelar, Silvela, Tolstoi, etc., pagando derechos de autor por ello. Hay que destacar también su labor en el servicio de grabados, tanto de clichés en línea para ilustrar los artículos de modas femeninas, como el avance del cliché zincográfico de trama, o lo que es lo mismo, los primeros intentos para insertar fotografías en las páginas de la prensa; verdadera revolución tecnológica para ese tiempo. 
Su tirada inicial alcanzó la fabulosa cifra de 500 ejemplares; un año más tarde la demanda subió a 600, y tres después, llegó a unos mil.
En definitiva, fue el mejor periódico del momento, con una autoridad, solvencia y periodicidad sin mácula, cosa que no era frecuente en la prensa de entonces por estos lares.
Al finalizar el año de 1917, año por cierto de la revolución soviética de la que tan bien informó el periódico por medio del telégrafo, el Diario de Tenerife dejó de publicarse. Su fundador y alma mater, Patricio Estévanez, enfermó gravemente y la dedicación al periódico que él había fundado no tuvo continuación.
La lectura y consulta de este importante periódico es fundamental para entender la historia de Santa Cruz en esos 31 años (1886-1917).

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