Antiguas Casas Consistoriales
Las Palmas de Gran Canaria · Categoría: Memoria · Subcategoría: Lugares históricos · Año: 1518 · Autores: Pedro de Llerena, Juan de Palacios
En el solar que hoy ocupa el actual Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, en la parte superior de la plaza de Santa Ana, existió una edificación del XVI que fue sede durante más de trescientos años del antiguo Cabildo de la Isla y de la Real Audiencia, y que desapareció totalmente a causa de un terrible e intrigante incendio ocurrido en 1842.
Las antiguas Casas Consistoriales sólo las conocemos visualmente por medio de escasas informaciones gráficas: un dibujo realizado por Pedro Agustín del Castillo en 1686; otro de José Álvarez Rixo, de comienzos del XIX; el de Benito Pérez Galdós. que difícilmente pudo ver la edificación ya que nació un año después de haber sucedido el siniestro; y el último, tal vez el más convincente, una ilustración de autor anónimo.
La primera casa donde el Cabildo celebró sus concejos ya estaba levantada en 1505 en la “calle arriba o calle ancha que va desde la audiencia a la mar”, a la espalda de la catedral de Santa Ana. Pero el consistorio no permaneció aquí mucho tiempo, pues conocemos que a partir de 1511, en época del gobernador Lope de Sosa, se decide edificar una nueva sede en los terrenos localizados frente a la portada de la Catedral, al borde de lo que se conformaría como “plaza mayor”, lugar representativo urbano donde quedan asentados los poderes fácticos de aquel momento: el religioso y el político.
Las nuevas Casas Consistoriales de la plaza de Santa Ana ya estaban concluidas poco antes de enero de 1519, aunque la edificación fue remodelada y engrandecida entre 1537 y 1543, bajo el mandato del gobernador Agustín de Zurbarán. Se trataba de una fábrica de dos pisos levantados sobre una planta rectangular con gran patio central. En el piso bajo se alojaba la cárcel pública, pósito, peso de la harina y regimiento; en el superior estaba el Concejo Municipal y también, desde 1527, la Real Audiencia.
La excelente fachada estaba construida con sillería de arenisca amarilla y paramentos lisos levantados con mampuesto. Contaba con una interesante estructura de doble galería porticada: en el piso bajo con siete arcos sustentados en columnas toscanas; en el piso alto, tres arcos de similar factura a los inferiores y colocados en el mismo eje que éstos, cerrados por una barandilla de piedra con balaustres tallados que formaban un amplio balcón. La apariencia del flanco principal del edificio, el que daba a la plaza, quedaba coronada por una balaustrada de piedra que presentaba en el centro el blasón de Gran Canaria. El escudo de Castilla se podía ver en el lado izquierdo de la fachada, junto a una ventana de claro estilo gótico con arrabá.
No está clara la autoría de esta magnífica edificación que mostraba aspectos muy interesantes de elementos artísticos a caballo entre el gótico y renacimiento. Algunos especialistas barajan la idea de que la fábrica original fue obra del maestro Pedro de Llerena y de sus canteros ayudantes, Pedro Carmona y Agustín Gutiérrez. Otros, adjudican la reforma y agrande del edificio a Juan de Palacios.
La edificación se mantuvo en pie más de trescientos años hasta que el incendio de 1842 la destruyó totalmente. En su solar se levantó el nuevo ayuntamiento de fachada clasicista que hoy podemos observar.
28.10026, -15.41622