Fonda Lató
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Memoria · Subcategoría: Lugares históricos · Año: 1801?
Lató era el apellido de un cocinero marsellés llegado a Santa Cruz en 1784 con el marqués de Branciforte, comandante general de Canarias. Este francés parece ser que se estableció en la ciudad y creó, alrededor de 1801, un establecimiento de comidas muy concurrido, a la vez que apreciado, por la alta sociedad chicharrera y por la amplia colonia extranjera que residía en la ciudad.
El local, con sala principal y entresuelos, estuvo ubicado en la antigua calle de los Malteses, actual Candelaria. Allí se reunían a comer y conversar lo más granado del Santa Cruz de aquel entonces. Al parecer el servicio era bastante puntual y aseado, gracias al trabajo desempeñado por varios chicos jóvenes allí contratados.
A decir del memoralista Juan Primo de la Guerra, que frecuentaba el local de manera asidua, el establecimiento ajustaba su calidad con el precio, ya que en una entrada de su diario de noviembre de 1805 escribe: “Encargamos comida al fondista para seis personas: había de ser puchero, sopa y dos principios, uno asado y otro de guiso, con postre y pan. Vinieron cuatro principios y buen dulce de postre. Yo temblando con mi bolsa y vino a salir la cuenta de tres pesos y medio, de forma que por lo barato tuve que darle algo más”.
No sabemos cuanto tiempo estuvo funcionando este negocio; lo que sí conocemos es que monsieur Lató murió en Santa Cruz el 6 de junio de 1806 de una enfermedad pulmonar; contaba con apenas sesenta años de edad. Aquí dejó dos hijas, una considerable fortuna guardada en cofres con ropa y dinero, además de unos cuantos sacos de clavo y de otras especias muy apreciadas en aquel momento; todo fruto de sus próspera actividad comercial.
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