Castillo de San Joaquín
Santa Cruz de Tenerife · Categoría: Arquitectura · Subcategoría: Arquitectura militar · Año: 1780 · Autores: Andrés Amat de Tortosa
El castillo de San Joaquín fue edificado en 1780 a mitad de camino entre Santa Cruz y la ciudad de La Laguna, con el objeto de defender una posible invasión que rompiera las líneas defensivas del puerto y se adentrara en la isla. Ante esta eventualidad ya se habían establecido en 1586 dos pequeñas baterías en los alrededores de La Cuesta, aunque rápidamente fueron abandonadas.
En 1780, siendo comandante general Joaquín Ibáñez Cuevas, marqués de la Cañada, el ingeniero militar Andrés Amat de Tortosa proyectó una nueva construcción. Propuso un sólido fuerte de planta cuadrada con cuatro tambores en los ángulos. Se construyeron dos crujías paralelas separadas por un patio central que distribuye diversas dependencias para el cuerpo de guardia, cocina y diversos almacenes. El castillo fue artillado con cuatro cañones de a 24.
En 1789 se habilitó parte de su estructura como almacén de pólvora, llegando a albergar hasta 1.600 quintales. En 1899 se instaló aquí un palomar militar que estuvo en funcionamiento hasta 1913. Siete años más tarde se construyó un camino de carruajes que le daba acceso desde la carretera general. También en sus instalaciones y dependencias estuvieron en algún momento los talleres de la Comandancia de Ingenieros. Tras la Guerra Civil, en 1944, se habilitó como prisión militar.
El castillo de San Joaquín adquiere su imponente aspecto en parte debido al lugar de su emplazamiento, al borde de un espectacular corte del barranco sobre el que se asienta.
28.466006, -16.281532